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Hasbará: ¿por qué sigo haciendo esto?

SILVIA SCHNESSEL PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO- Soy pro-Israel, periodista freelance, blogger, fotógrafa, camarógrafa y adicta a las redes sociales. Paso mi tiempo entre Canadá e Israel. Trabajo para Unidos con Israel en los medios sociales, donaciones y relaciones comunitarias. No importa dónde esté, mi corazón está siempre en Israel.

Por Leslie-Ann Stoffel

Su lucha con la oscuridad le ha dejado ciego, voy a encender el fuego en tus ojos. Déjame ser tu refugio”- Lone Justice – Shelter

Leslie-Ann Stoffel

Leslie-Ann Stoffel

Durante años he visto a los medios ensuciar a Israel con mentiras, medias verdades y la inversión perversa del relativismo moral. Yo era una de esos niños no judíos que, al enterarse del Holocausto, prometió que si algo de eso alguna vez volvía a ocurrir, sería la primera en ponerme de pie contra él”.

Yo sólo “conocía” a una persona judía en mi vida, mi pequeña amiga Naomi. Éramos las mejores amigas. Yo sabía que ella era diferente porque era la único chica en el barrio que no celebraba la Navidad. Bien, pues, me encogía de hombros. No lo entendía, aunque estaba un poco celosa porque ella recibía regalos durante una semana entera. Pero bueno, lo pasábamos muy bien juntas y yo podía pasar por alto esa parte extraña de su vida. Entonces de repente, un día, ella y su familia se trasladaron a una zona con más gente judía. Realmente la echaba de menos.

Avanzando rápido, muchos años después, en 2008, después de volver a casa a Canadá de mi primer viaje a Israel, finalmente pensé que podría usar las redes sociales para eludir este basura y difundir la verdad por ahí. Yo era la abogada defensora de ojos brillantes y cabellera tupida por excelencia a favor de Israel.

Funcionó muy bien por un tiempo. En 2011 volví a Israel. Conocí miembros de la Kneset, asistí a reuniones de medios especiales y políticas, encontré compañeros de Facebook defensores pro-Israel, recibí tratamiento de alfombra roja en todo Israel e incluso conocí a un chico israelí increíble, yo estaba segura de que ese sionista a favor de Israel, iba ser la.guinda.de.un.pastel”.

Después de pasar un período prolongado en Israel volví a Canadá. Por supuesto que continué con mis esfuerzos a favor de Israel. En aquel entonces tenía más de 20.000 seguidores en Facebook y Twitter, trabajaba para el más grande movimiento de base pro-Israel, Unidos con Israel, y ahora escribía para varios blogs como The Times of Israel, La Prensa Judía y el Centro para Israel y Asuntos Judíos.


La caída del conejito en el agujero del terror

Me desperté temprano una mañana del verano pasado y oí que tres jóvenes de Yeshivá habían sido secuestrados cerca de Hebrón, en Israel. El horror, la confusión y el miedo se apoderaron de mí. Sabía lo que podría suceder a estos jóvenes si los monstruos que los secuestraron los mantendrían como rehenes. Lo compartí con mi mamá, ella ama a Israel y al pueblo judío tanto como yo. Guardamos vigilia y oramos el día y la noche por su regreso seguro. Apenas dejé mis sitios de redes sociales.


Sufrimiento, qué sufrimiento?

Algunos jóvenes con experiencia en los medios de comunicación social comenzaron una campaña en Twitter y Facebook llamada Bring Back Our Boys (devolvédnos a nuestros chicos). A los que apoyaban esta campaña les pidieron fotos con un cartel de apoyo, y subirla con el hashtag #bringbackourboys.  Yo publiqué la mía y la avalancha de odio fue irreal. Incluso tuve amenazas de muerte. Un tipo dijo que iba a enviar a Hezbolá tras de mí. Empecé a darme cuenta de que ESTO era lo que el pueblo judío ha vivido durante milenios y yo empezaba a tener una pequeña muestra.

#BringBackourboys

3secuestradosBrecortadoEstán muertos, fueron asesinados la primera noche que fueron secuestrados. La cabeza da vueltas, el corazón se rompe … Qué … .Cómo … Dios ¿dónde estabas? ¿Por qué ocurrió esto? ¿Cómo pudo pasar? Todos estuvimos orando. ¿Por qué no escuchaste?

Ahora vuelan misiles hacia Israel desde Hamas mientras el pueblo judío tiene roto el corazón por la desaparición y muerte de los chicos. Prenden fuego a los barrios de Jerusalén, incluso los residentes de Tel Aviv y Haifa están corriendo a los refugios antiaéreos. Gracias a Dios por Cúpula de Hierro.

Siendo adicta a los medios como soy, nunca aflojé. Estoy en los medios sociales 24/7, sintiéndome tan impotente porque no estoy en Israel. Estoy en Vancouver, es verano y es precioso.

No sólo es que Israel está siendo inundada con cohetes, sino que los medios de comunicación se vuelven contra ellos cuando empiezan una campaña para luchar por su pueblo en contra de esta andanada de fuego de misiles. Los soldados y los tanques entran a Gaza para destruir la red de túneles terroristas que fueron descubiertos. Estos túneles iban de Gaza a las áreas pobladas dentro de Israel y fueron construidos con el fin de que los terroristas pudieran hacer barridos masivos contra el territorio israelí, secuestrando y desmoralizando al Estado judío en niveles sin precedentes”.

Cada día más soldados mueren atendiendo su plan de guerra para mantener a los residentes de Gaza lo más seguros posibles. Estamos con el corazón destrozado.

El mundo me aplasta

Leslie-IsikEl golpe final llega cuando me entero que el amor de mi vida tiene cáncer y está siendo tratado en el hospital de Jerusalem. Es terminal. Él y su mamá me pidieron que vaya a verlo antes de morir. Rápidamente me embalo y dejo Vancouver para llegar a su cama tan rápido como pueda. 

Leslie y Israel – Con vistas a las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusalem
Cuando llego él es una caparazón de la persona que conozco y está siendo devorado por el cáncer y la desesperación. Aunque, con mi llegada su condición mejora.

Me quedo con él durante un mes por la noche y luego en la víspera de Sucot, pasa una noche muy inquieta. El médico y la enfermera me despertaron a las 5:30 am para decirme que ha muerto plácidamente mientras dormía. Es exactamente un mes desde mi llegada y 3 años del día de nuestro encuentro en Jerusalén. Yo. Estoy. Destrozada”.

Lo enterramos al día siguiente en Jerusalem. Lo sacaron de una sala de mármol cruda envuelta en un chal de oración que evoca miles de años de tradición judía, conmovedores en su belleza y sin embargo siento la fría realidad de su ausencia. La pena me embarga.

Sargento Leslie al comienzo del servicio. ¿Me he inscrito en el carruaje sionista incorrecto?

Me toma cinco meses después de su muerte empezar a sentirme como que por fin puedo volver a la vida de nuevo. Durante esos meses me pregunto si todavía tengo que seguir luchando esta lucha. ¿Puedo continuar con mi activismo a favor de Israel? He sido aplastada por la vida y me siento tan impotente.

¿Estoy haciendo una diferencia? ¿Debo seguir haciendo esto? Es que es tan condenadamente difícil.

Pasando por todo esto recuerdo … Recuerdo los pogroms … ..Recuerdo el holocausto … Recuerdo el terror … Recuerdo lo mucho que amo a Israel y a mis amigos judíos … Recuerdo que mi alma se entrelaza con ustedes para la eternidad y no me rendiré, por nada.

Fuente: Israellycool

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