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¿Quién fue Don Benjamín Laureano? Homenaje a un gran hombre en la Asamblea Legislativa del D.F

ELENA BIALOSTOCKY PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO – A cuatro meses de su muerte fue homenajeado el Dr. Benjamín Laureano, en el Auditorio Lic. Benito Juárez de la Asamblea Legislativa. En el auditorio se encontraban gran cantidad de amigos, compañeros de trabajo, familiares y representantes del gobierno.

En el podio se encontraban: Lic. Felipe Solís Acero, Lic. Porfirio Muñoz Ledo, Lic. Manuel Granados Chirinos, Lic. Dinah Citlali Laureano, En Ing. David Serur, Xoconostle Antonio Guadarrama Gomorra, Dr. Ricardo Jesús Sepúlveda Iguiniz y Joaquín Ávila.

El Coro de Conservatorio Nacional de Música interpretó varias melodías en honor a Don Benjamín.

Éste fue Don Benjamín, en voz de su hija Dinah:

“Benjamín Laureano y Luna, nació el 6 de enero de 1927, en la Ciudad de México. Su madre Dolores Luna Ramos fue Profesora de Primaria, su Padre Baltazar Laureano Ramírez abogado y estudioso de la Biblia. De ambos aprendió el respeto hacia los demás pero sobre todo, el amor hacia sus semejantes.

Baltazar Laureano estudió Derecho cuando tenía 40 años; mi abuela lo impulsó a hacerlo, pues no tuvo oportunidad de hacerlo, debido a que provenía de una familia de escasos recursos. Siendo abogado, ayudo a los migrantes judíos a salir de Cuba y de Rusia.

Desde niño, Benjamín tuvo a su cargo muchas actividades como la de pastorear las vacas, ordeñarlas, cuidarlas y dar de comer a las gallinas. Me contaba que su abuela, Ana Escobedo, le enseño a curar con hierbas. Ella era partera y él fungía como su ayudante. Su abuela Ana también curaba a gente pobre: en vez de cobrarles,  terminaba dándoles de comer.

Benjamín aprendió a tocar el piano, el órgano y el acordeón, actividades que le ayudaron a tener una gran sensibilidad.

Benjamín fue autodidacta ya que por su cuenta aprendió francés, nociones de náhuatl y hebreo, historia, filosofía, sociología, psicología, fotografía, irología y grafología. Esta última le sirvió para su  actividad de perito, a la cual se dedicó durante cincuenta años para el sustento familiar.

Al mismo tiempo que estudió Medicina asistía al Colegio Militar; en la medicina se inclinó por la psiquiatría y obtuvo el grado de teniente. Para asistir a ambas instituciones, Benjamín caminaba diariamente de la colonia Portales a su lugar de estudio.

Cuando Benjamín se interesó por los Derechos Humanos dejó a un lado la milicia y más tarde también su actividad de médico; acción que desencadenó un conflicto familiar pues su abuela Ana no aprobó tal decisión.

Además siguió los pasos de su padre; perteneció a una logia masónica que lo hacía reflexionar sobre la importancia de los problemas de la sociedad mexicana.

Empezó a estudiar por su cuenta Derecho Internacional; le fascinaban los tratados internacionales de Derechos Humanos de Ginebra y de la ONU.

Sus conocimientos acerca la política de México lo llevaron a colaborar con el presidente Adolfo Ruiz Cortines y ser asesor particular del Presidente José López Portillo. Siempre aprovechando la oportunidad en beneficio de las poblaciones pobres, aprovechando esta cercanía con estos mandatarios para pedir que se hicieran presas, carreteras y servicios públicos que requería la población.

Benjamín era un estudioso y defensor de la cultura e historia indígena de México. Junto con Eulalia Guzmán, promovió la fundación del Museo de Antropología.  Llevó a cabo una investigación sobre el último Tlatoani Cuauhtémoc, que se publicó en la revista Época.

Fue,  además, el autor de la denominada autodeterminación indígena. Tenía contacto con los pueblos indígenas de toda América e indios de otros continentes. Marchas, carreras, caravanas, mi padre siempre estuvo en contacto con los indígenas que las realizaban: algunas Marchas partieron de Alaska, Nuevo México y de la Patagonia a la Ciudad de México.

Escribió en la revista Impacto, en la comunidad judía lo hizo en la Revista Foro, en el periódico “Kesher” y fue colaborador diario de  Enlace Judío.

La actividad a la que más dedicó tiempo mi padre fue a la defensa de los Derechos Humanos;  fundó hace 64 años el FRENTE MEXICANO PRO DERECHOS HUMANOS A.C. A través de esta organización, pudo exigir y demandar los derechos humanos de la gente que lo requería, entre ellos: campesinos, indígenas, trabajadores, comerciantes, profesionistas, todo tipo de personas a quienes  trataba con el mismo respeto.

Laureano Luna siempre se actualizaba en materia de Derechos Humanos, no sólo a nivel nacional sino internacional. Tenía su Oficina en el Centro de la ciudad: allí no solo atendía problemas de derechos humanos, sino también su trabajo como Perito en los tribunales, en varias ramas: criminalística, grafoscopía, grafología, dactiloscopia, documentoscopía y fonética; por tal motivo, mi madre tuvo un matrimonio solitario.

Otra fase de mi padre, fue su religiosidad: los sábados los dedicaba a la lectura y estudio de la Biblia. Tal vez su humanismo emanaba de su fe. Sin embargo, aunque practica una religión distinta a la gente que lo rodeaba, siempre fue tolerante hacia todas las demás creencias, recuerdo las interpretaciones que hacía de la biblia, las escribía y las compartía con todos.

La Organización que fundó mi padre fue la primera en efectuar la observación electoral. Con los comités del Frente Mexicano en los diferentes estados de la República Mexicana efectuaba dicha observación.

AL HOMBRE AL QUE HOY HACEMOS ESTE HOMENAJE VIVÓ PARA LOS DERECHOS HUMANOS, LOS LLEVÓ A LA PRACTICA CON HECHOS, ESTOS SE PUEDEN VER EN TODOS LOS ESCRITOS QUE MANDO A DIFERENTES INSTITUCIONES NACIONALES E INTERNACIONALES.

Te extraño mucho, Benjamín. Descansa en paz papito querido”.

Felipe Solís Acero, Subsecretario de Enlace Legislativo de Segob, en representación del secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, lo describió así: “Un hombre singular, defensor de los Derechos Humanos. En 1981, se estableció la Secretaría de Derechos Humanos, se creó una oficina para promover, darle difusión y generar espacios muy elementales en ese momento. Esa área evolucionó y, años después, se creó la Comisión Nacional de Derechos Humanos, primero cómo un órgano del gobierno federal y posteriormente cómo un órgano constitucional. Referí este antecedente porque parece increíble que treinta y ocho años antes, Benjamín Laureano tuviera la visión, audacia y  talento de crear un organismo no gubernamental encargado de los Derechos Humanos”

Xoconostle Antonio Guadarrama Gomorra, miembro del frente Mexicano Pro Derechos Humanos y Comisionado ante la ONU y Cuba, para regresar el Patrimonio Cultural, tomó la palabra: “Me siento muy contento de que se le esté rindiendo un homenaje a Benjamín Laureano, al mismo tiempo triste, porque tenemos que esperamos a que una persona muera para rendirle el merecido tributo que se le está dando a Benjamín Laureano”

David Serur, Presidente del Patronato del Instituto Cultural México Israel, dijo: “Don Benjamín Laureano fue un excelente padre, periodista, cronista. Un gran defensor del judaísmo y de Israel.

“La solidaridad del pueblo judío es su fuerza”: ésas fueron sus palabras. Descendiente de cripto-judíos, su padre Baltazar Laureano, era el Rabino espiritual de la Congregación Al Kadosh Ben Elohim, de los judíos de Vallejo. Como abogado, su padre ayudó a muchos de los judíos emigrantes a tramitar su ciudadanía”

Jenny Serur, Vice presidenta del Instituto Cultural México Israel, le dedicó estas palabras: “Tu visión del mundo y tu alma bondadosa lucharon siempre por los Derechos Humanos y por Israel. Representas una rama de nuestro pueblo que se mantuvo fuerte y definida”

Ricardo Jesús Sepúlveda Iguiniz, Director General de Políticas Públicas de Derechos Humanos de la Secretaria de Gobernación cerró la ceremonia: “Benjamín fue un hombre que puso su vida en la causa del servicio al ser humano. Lo considero un amigo a pesar de nuestra diferencia de edad y de trabajar el desde la sociedad civil y yo desde la función de gobierno. Siempre encontré en él a la persona sincera y auténtica que sabía pensar en el otro.

Al terminar la ceremonia, los asistentes se trasladaron al lobby del edificio adonde se inauguró la exposición de fotografía que evoca la vida y obra de Benjamín Laureano Z”L.

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