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El doble juego de Arabia Saudita

MAGALI MARC / Un texto de Ariel Bolstein habla de la reunión de Benyamin Netanyahu con Putin en Moscú (en la que se hizo fuerte hincapié en la cuestión de la amenaza a Israel que representa Irán), mientras que Rosaly publicó un texto sobre Arabia Saudita, y sus esfuerzos para no acoger refugiados, aunque estos sean mayoritariamente árabes y musulmanes.

Luego, un artículo de Nancy Verdier nos muestra cómo Hezbolá, apoyado por Irán, constituye una amenaza no sólo para Israel, sino también para Estados Unidos en particular, debido a su presencia en expansión en América del Sur.

Los lectores que respondieron a nuestros artículos tienden a temer la amenaza iraní más que la amenaza de Arabia Saudita.

Creo que están equivocados y que las legítimas preocupaciones de los israelíes no deben hacernos olvidar hasta qué punto Arabia Saudita, un supuesto aliado de Occidente, representa un serio peligro.

He aquí el texto de Christine Williams, publicado el 11 de marzo en el sitio web Jihad Watch.

Más ciudadanos de Arabia Saudita se han unido al Estado Islámico que de ningún otro país

Los informes sobre la alianza entre Arabia Saudita y el Estado Islámico han sido continuos a pesar de la amistad saudita con Occidente:

1) Las esclavas capturadas por el Estado Islámico son subastadas en Arabia Saudita;

2) Arabia Saudí ha asumido la financiación de las fuerzas del Talibán en Afganistán y el ex Ministro de Finanzas de los talibanes ha viajado regularmente a Arabia Saudí para recoger millones de dólares;

3) Un informe de inteligencia publicado por la agencia de inteligencia alemana BFV y el Servicio Federal de Inteligencia (BND) revela que Arabia Saudita (con Kuwait y Qatar) está promoviendo actualmente y financiando la expansión de la ideología salafista yihadista en Alemania, donde ya ha atraído la membresía de 10 000 seguidores y sigue creciendo.

Arabia Saudita y el Estado Islámico comparten la historia del movimiento wahabí. La genealogía religiosa del Estado Islámico proviene del “salafismo yihadista”, una corriente teológica fundamentalista muy antigua dentro del Islam.

Muhammad ibn Abd-al-Wahhab fue el fundador del wahabismo, enraizado en la tradición salafista. Se vinculó con el jefe de la familia al-Saud en 1744. Esta alianza tuvo efectos muy fuertes y duraderos: el estado saudí estuvo y sigue estando basado en el wahabismo.

Al-Wahhab llamaba a los maestros para educar a la gente en su versión de la fe, desde que una ciudad fue conquistada por sus yihadistas. Escribió una serie de libros que forman la base de su enseñanza. Estos folletos son utilizados por el EI de hoy.

Arabia Saudita ha negado su responsabilidad en la financiación del Estado islámico y el IE no está satisfecho con los saudíes porque dice que “… el estado saudí ha desplazado las creencias auténticas de Muhammad Ibn Abd al-Wahhab”y que él (EI) es el verdadero portador del mensaje salafista o wahabí.

En un informe titulado “Más ciudadanos de Arabia Saudita se han unido al Estado Islámico que de ningún otro país”, Edwin Mora, el sitio web de Breitbart, escribió el 10 de marzo:

“El Estado Islámico sunita (ISIS / ISIL) se congratuló recientemente de que el principal aliado de Estados Unidos en Oriente Medio, Arabia Saudí, sea el principal proveedor para el grupo yihadista terrorista en Irak, según un informe de Fox News que citando fuentes militares iraquíes.

La Arabia Saudita sunita comparte una frontera estimada de 500 millas (más de 804 kilometros) de largo con el Irak devastado por la guerra.

Sin embargo, Fox News informa que los yihadistas saudíes han cruzado la frontera que el país comparte con Turquía y Siria para ir a Irak.

La cadena estadounidense ha sabido de fuentes de inteligencia iraquíes anónimas que los yihadistas del reino saudí representan casi un tercio de todos los terroristas del EI en Irak, añadiendo que “los sauditas son el mayor contingente de combatientes del EI junto con los chechenos de Rusia, el segundo contingente más importante”.

Entrevistado por Fox News en condición de anonimato, un funcionario de inteligencia iraquí dijo: “La presencia de Arabia Saudita en el EI es muy importante. Lo que nos queda son principalmente iraquíes y saudíes”.

“Los saudíes forman un gran número de terroristas suicidas porque sus mentes ya están formateadas en la radicalización por los jeques de Arabia Saudita. Y hemos capturado comandantes clave del Estado islámico”, agregó.

Fox News señala haber visto muchas fotografías y documentos que muestran la identificación y tarjetas de crédito de terroristas saudíes que se han unido al EI.

El informe llega casi un mes después que un artículo en el Wall Street Journal (WSJ) haya puesto de manifiesto que la administración del presidente Donald Trump planea formar una alianza militar con aliados clave de Oriente Medio, incluyendo el reino saudí suní, para combatir al Irán chiita.

(NdT Por supuesto, este tipo de noticias proviene del WSJ, ahora que Trump es Presidente, mientras que Obama ha sido un defensor de los sauditas el año pasado, vetando una ley del Congreso aprobada por unanimidad que permite a las familias de las víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001 demandar a Arabia Saudita por sus vínculos con los terroristas. Posteriormente, el Congreso logró anular el veto de Obama).

La coalición anti-iraní del presidente Trump reuniría a Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Israel, Egipto y Jordania.

Arabia Saudí es el hogar y el mayor exportador del mundo del pensamiento islámico radical, es decir, la ideología extremista suní del wahabismo, respetado por el EI y otros varios grupos yihadistas.

Arabia Saudí impone a sus ciudadanos leyes islámicas extremadamente estrictas.

“El Wahabismo nació en Arabia Saudita. Arabia Saudita dirige estas organizaciones extremistas como el EI”, dijo a Fox News un funcionario iraquí no identificado para su seguridad. “Tienen altos funcionarios y combatientes en sus filas. Arabia Saudita no es nada sin la protección de Estados Unidos; Irán no hará más que estorbar”.

La sunita Arabia Saudita ve al chiíta Irán como un rival regional. Irán ejerce una enorme influencia en el gobierno chiíta de Irak, donde la milicia apoyada por la República Islámica combate al EI.

Arabia Saudita es parte de la coalición liderada por Estados Unidos contra el EI en Irak y Siria …

Fuente: Dreuz – Traducción: Silvia Schnessel – © EnlaceJudíoMéxico

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