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Conoce la historia de por qué hacemos la cuenta del Omer

La “cuenta del Omer” empieza desde la segunda noche de Pésaj y finaliza en la noche previa a Shavout. Lo que se hace es contar durante 49 días (7 semanas) los días que transcurrieron entre la salida de Egipto y la entrega de la Torá al pueblo de Israel. En estos días se hace una oración específica, se lee el fragmento donde se ordena hacer esta cuenta, se recuerda el sacrificio de Omer que se hacía antes y se recuerda el proceso de purificación y auto perfeccionamiento que debemos llevar a cabo durante estos días.

Rab. Frand se pregunta sobre el significado de la palabra “Omer,” que en hebreo es una medida, su relación con el sacrificio antes obligatorio y la cuenta que se nos ordena hacer en la Torá. Esperamos que lo disfruten

El significado del Ómer

La Torá dice que en el 16 de nisán, el segundo día de Pésaj, el pueblo israelita estaba obligado a traer un sacrificio de Omer. Esta ofrenda permitía que todo tipo de granos nuevos fueran comidos.

Sin embargo, al mismo tiempo, la Torá nos da otro mandamiento: “Y contaréis para vosotros desde el día siguiente del sábado, desde el día de vuestro traer el Ómer del balanceo; siete semanas competas serán” (Levítico 23:15)

Hay muchos aspectos que podemos analizar con respecto a la ofrenda del Omer:
Número 1: ¿Qué significa la palabra Ómer? El Omer era únicamente una medida; era la cantidad de granos que estaban obligados a ofrecer. ¿No es extraño que la ofenda se llamara con el nombre de Omer? es como si se llamara “la ofrenda del cuarto” o “la litro – ofrenda.” Las otras ofrendas tienen nombres descriptivos: “Todá” (gracias), “Shealim” (paz), “Pésaj” (sacrificio del cordero). Sin embargo, ¿por qué se le debería llamar a la ofrenda con el nombre de una medida?

Número 2: ¿Por qué esta ofrenda es tan importante que toda nuestra cuenta entre Pésaj y Shavuot lleva su nombre?

Número 3: ¿Por qué el Omer se llevaba desde el 16 de Nisán? Éste no es uno de los días especiales de Pésaj, no aparce por ni un otro lado en la Torá. ¿Qué pasó el 16 de Nisán para que la ofrenda fuera llevada ese día específico?

Un midrash habla sobre el mérito que otorga y el gran significado que tiene la cuenta del Ómer: Gracias al mérito del Omer Abraham recibió la tierra del Canán; los judíos fueron salvados en los tiempos de Gideon, de Ezequías, de Hamán y de Ezequiel. El midrash continua hablando sobre cómo el Ómer ha sido la causa de nuestra salvación.

¿Qué es tan significativo de esta ofrenda?

Be’er Yosef dice que la clave para entender el Omer es el siguiente midrash: “D-os dijo a Moisés ‘En el desierto Yo proveí de un ómer diario de maná para cada judío. En retribución, permite que los judíos ahora me traigan un ómer como ofrenda cada año el 16 de nisán’.”

Este midrash nos dice que el propósito de la ofrenda es recordarnos el Ómer que recibimos en el desierto. Por eso a la ofrenda se le llama Ómer, para recordarnos del Omer famoso del maná.

Como lo hemos dicho varias veces, el maná que recibimos del desierto es nuestro recordatorio de que D-os nos da el pan desde el Cielo. Así como en el desierto pudimos sin rastros de duda presenciar que fue D-os quien proveyó nuestra manutención; así mismo, debemos recordar a lo largo de todas las generaciones que por más exitosos que seamos en nuestro trabajo y creamos que nuestro esfuerzo fue lo que nos trajo los beneficios de los que gozamos, sigue siendo D-os quien nos da el pan. Esa es la lección del maná.

De eso trata la ofrenda del Ómer, cuando estamos cosechando el primer grano y lleguemos a pensar que “por la fuerza y el poder de mi mano pude acumular toda esta riqueza” estamos obligados a llevar una ofrenda de Omer, para recordar el maná.

Por ello se lleva a cabo el 16 de nisán. Por tradición sabemos que el maná dejó de caer el 7 de Adar, día en que Moisés murió y que tuvimos provisiones reservadas hasta el 16 de nisán. El día en que el maná se nos acabó empezamos a traer la ofrenda del Omer.

También por eso contamos las sefirot (cualidades espirituales divinas) por 7 semanas competas y lo unimos a la ofrenda del Ómer. Si lleváramos la ofrenda del Omer tan sólo por un día, probablemente su lección tan importante se nos olvidaría. La halajá (ley toraica) nos obliga a repetir esta lección durante 49 veces, una y otra vez, hasta que se vuelva natural en nosotros.

Por la misma razón el midrash es tan repetitivo y menciona como por el mérito del Omer los judíos fueron salvados tantas veces; porque si aprendemos la lección de la manutención; esto es que sólo D-os nos puede dar la habilidad de ganarnos la vida, ésta es una lección que puede causar que nos ganemos la Tierra de Israel y todas las otras salvaciones enumeradas por el midrash.

Fuente: torah.org
Escrito por Rab. Frand / traducido por Aranza Gleason

Aranza Gleason

Aranza Gleason se define a sí misma como una judía en el exilio. Nació con una raíz divida como su poeta favorita; busca y ama al judaísmo, pero como a los personajes que lee, éste, también se le escapa de las manos como el agua. seguir leyendo

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1 Comment

  1. Lorena Miranda dice:

    Tengo una duda, en tiempos de Moises existia el pueblo hebreo o israelita pero no el pueblo judio que actualmente en su mayoria existe. ?Por qué se refieren en su traducción al pueblo judio en tiempos de Moises?

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