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Oskar Schindler y sus judíos

Enlace Judío México.- Cuando se habla de la Segunda Guerra Mundial, el primer nombre que viene a la mente es Adolf Hitler, pero como en la mayoría de historias que se conocen, existen personajes a los que llaman “villanos” y otros a quienes llaman “héroes”. En esta guerra, a pesar de la oscuridad, existió alguien que brindó luz a unos pocos, convirtiéndose en una esperanza en esta funesta guerra.

Karen Araya Picado

Karen Araya Picado

Un personaje que para algunos en el presente ya no tiene relevancia, inclusive del cual no se habla cuando se menciona el Holocausto, este destacado actor no representa gran importancia, y es que en gran número de víctimas, un pequeño porcentaje no es de gran interés. No obstante, viene al caso resaltar que bastaba una sola persona para hacer la diferencia de la cual a futuro su historia representaría un respiro de las atrocidades que se realizaron en la segunda guerra mundial.

Oskar Schindler nació en la antigua Checoslovaquia, era ingeniero de profesión que en el año 1939 se unió al partido Nazi, quien se inició como informante y que en ese mismo año, también dirigía varias fábricas, en una de las cuales los judíos eran los encargados de realizar dichas labores, con la finalidad de utilizarlos como esclavos, al principio ese fue el propósito que los alemanes le daban a los judíos, esto hizo que Oskar ganara mucho dinero, en ese momento de la guerra.

En un principio, la fábrica ubicada en Cracovia era de productos de esmaltado. Sus antiguos propietarios eran unos judíos a quienes despojaron de su fábrica, ya que para ese momento los judíos no estaban autorizados a administrar ninguna empresa. El pensamiento de Schindler fue cambiando a medida que el conflicto tomó fuerza, éste se convirtió en un protector para sus colaboradores y mantenía la fábrica con el propósito de resguardarlos y evitar que fueran trasladados a los campos de exterminio como Auschwitz. Además de esto, hubo un momento en que mejoró su alimentación, ya que las raciones de comida para los judíos era mínima.

Cuando el negocio dejó de ser beneficioso, ya que este tipo de artefactos dejaron de ser indispensables, Schindler debió realizar esfuerzos para pasar desapercibido ante otros miembros destacados de las SS como Amon Göth; comandante del campo de concentración de Plaszow, de modo que Schindler lo sobornó para que le permitiera trasladar a todos sus obreros a Checoslovaquia con una nueva proyección en la fábrica, en apariencia de cápsulas de proyectiles, era pues contradictorio salvar algunos y que con su manufactura el destino fuera acabar con otros.

En parte ahí, el verdadero acto de bondad de un ser humano, con ayuda de su asistente levantó unas listas en la cual iban anotadas unas 1200 personas, con el único propósito de cambiar su destino; que era una muerte segura en las cámaras de gas. Parte de su fortuna fue utilizada para el rescate de estos judíos, prácticamente todo su patrimonio fue utilizado para dicho propósito, mantener bajo control las verdaderas intenciones de la fábrica, algo que fue más allá del dinero y el enriquecimiento, estaba lleno de astucia e inteligencia.

Durante el traslado de los judíos a la nueva fábrica, transcurría ya el año 1944, con la idea en Hitler del exterminio total de los judíos. El tren en que eran trasladados se detuvo en el campo de concentración Gross-Rosen, los pasajeros fueron obligados a bajarse y desnudarse, lo que por supuesto causó que estuvieran aterrados, pues las duchas eran conocidas por lo que emergía de ellas, no obstante en esa ocasión milagrosamente surgió agua y no gas, como se temía pudiera suceder.

Cuando Oskar Schindler se enteró de lo acontecido, acudió a los jerarcas nazis, para realizar el reclamo de sus judíos, por los que él había pagado, por supuesto que tuvo que invertir nuevamente para rescatarlos, pero con éxito pues él mismo se encargó de llevarlos a su verdadero destino, la ya mencionada fábrica en Checoslovaquia.

La permanencia en ese lugar no fue larga, pues la guerra estaba a punto de finalizar. Con la invasión del ejército rojo (soviético) contra Alemania, los trabajadores fueron liberados y Oskar se convirtió en perseguido, por ello los eternos judíos agradecidos redactaron una carta en la cual explicaban todos los actos misericordiosos que Schindler tuvo para con ellos, al fin los judíos eran libres y sobrevivientes del Holocausto.

El destino de Oskar Schindler fue emigrar hacia Argentina con su fiel esposa, quien cabe mencionar fue pieza clave para que su esposo salvara 1200 almas, se dice que Schindler quedó en la ruina económicamente. Creó un negocio de ganado en este país, el cual fracasó.

Después de su independencia en el año 1948, el gobierno de Israel, reconoció la labor de Oskar Schindler, quien retornó a Alemania donde falleció y que además pidió antes de morir que fuese enterrado en Israel, donde los sobrevivientes le visitan cada año, Schindler fue olvidado por mucho tiempo hasta que varios escritores y cineastas retomaron su historia para contarla.

Hay historias, actores internacionales, instituciones que son parte de la materia prima para el estudio de las guerras y otros acontecimientos, pero también existe la parte humana con actos de bondad que también son dignos de importancia y que a futuro alientan a la resolución o prevención de conflictos internacionales.

*Karen es estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad Internacional de las Américas (Costa Rica)

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