AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO – El caso Nisman aumenta la tensión política en Argentina cuando se acercan los tres meses de la muerte del fiscal. El jefe de Gabinete de Cristina Fernández de Kirchner, Aníbal Fernández, que cada mañana contesta a la prensa antes de entrar a su despacho y se convierte así en la voz oficial del Gobierno, ha sido muy directo esta mañana cuando le preguntaron por la madre de Alberto Nisman, Sara Garfunkel, una anciana. “Soy sincero: si yo hubiera sido el fiscal, ya habría ordenado detener a la madre y hubiera allanado esto hace 88 días, para ver qué sucedió”.
“¿Qué hace la pistola en manos de la madre? ¿Qué sabe? ¿Cuántas horas estuvo en el departamento? ¿Había una carta suicida del fiscal? La presencia de esta arma cambia el eje, debe ser la primera vez que coincido con Arroyo Salgado”, se pregunta el jefe de Gabinete de Fernández de Kirchner, una figura similar a la de los primeros ministros europeos.
Aníbal Fernández hizo fuertes críticas contra la madre porque poco después de la muerte de Nisman acudió con su hija a vaciar una caja de seguridad que tenía el fiscal en un banco argentino. “Es llamativo, en pleno duelo, el hijo no había sido sepultado… En la religión judía se llama el duelo de un mes, que -lo digo con todo respeto y con mucha seriedad- no fue respetado por la madre, que es de religión judía, al ir al banco a sacar las cosas de la caja”, aseguró.
El jefe de Gabinete de Kirchner es conocido por sus reacciones directas y duras contra todos los rivales del Gobierno. Del propio Nisman, cuando se supo –semanas después de morir- que tenía una cuenta secreta en Nueva York, llegó a decir que era un “sinvergüenza” que usaba el dinero público para pagar “minas (mujeres) y ñoquis (empleados que cobran por no hacer nada)”.
Fuente: elpais.com
#CasoNisman