MALKE TARTAKOVSKI
Se imagina uno destinos
Arropados en llanto
Que se alojan dentro
De campos yermos.
La corriente arrastra
Yerbas tupidas
Sin encantos, con espinas.
Se asientan tributos
A funestas consecuencias.
Habla el hedor marchito
No se le quiere escuchar
Pero a punto de fenecer, balbucea…
Una senda turbia.
Presume cactus
Sus espinas chorrean llanto
Arden hasta doler partidas.
Los capullos están tristes
Sólo el tiempo los curará
Entre constelaciones
A lo lejos, alguien ruge… “Paciencia”
Mientras tanto, se espera entristecido