El primer ministro Benjamín Netanyahu convocó este jueves a una reunión con altos funcionarios militares y de seguridad para discutir los acontecimientos en Siria.
La decisión de celebrar la reunión se produce después de que los rebeldes tomaran el control de la cuarta ciudad más grande de Siria, Hama, y aumentan las preocupaciones de que el régimen de Asad pueda colapsar.
Dos altos funcionarios israelíes dijeron a Axios que la inteligencia israelí se sorprendió por el colapso más rápido de lo esperado de la defensa del ejército sirio en las últimas 24 horas, y un funcionario dijo que la caída de Damasco parece más probable de lo que parecía hasta hace muy poco.
Según el funcionario, “las fuerzas militares sirias no están luchando realmente”. Añadió que Israel actualmente no “cree que el régimen esté en peligro inmediato, pero este es el mayor desafío para el régimen de Asad en la última década”.
Israel está actualmente atrapado entre la espada y la pared cuando se trata de los posibles resultados de los combates en Siria.
Por un lado, muchos de los grupos rebeldes tienen ideologías islamistas radicales e incluso han sido clasificados como grupos terroristas por los EE. UU. y otros países.
Por otra parte, el régimen de Asad cuenta con el respaldo de Irán, e Israel está decidido a impedir que la República Islámica introduzca más fuerzas y armas en el país vecino.
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