Las Fuerzas de Israel se retiraron este martes de la mayor parte del sur del Líbano. Sus tropas siguen desplegadas en cinco posiciones cerca de la frontera y fuerzas significativas están estacionadas en el lado israelí, informó Haaretz.
La decisión de mantener una presencia de las FDI en estas cinco posiciones fue coordinada con Estados Unidos.
Una vocera de la presidencia del Líbano dijo esta mañana que Beirut considerará cualquier presencia israelí restante en su territorio como ocupación y se reserva el derecho a utilizar todos los medios para asegurar una retirada israelí, sin mencionar los cinco puestos.
Tras una reunión entre el presidente libanés Joseph Aoun, el primer ministro Nawaf Salam y el presidente del parlamento Nabih Berri, los tres líderes dijeron que el Ejército del Líbano está listo “para asumir todas sus obligaciones a lo largo de las fronteras”, según la vocera de la presidencia Najat Charafeddine.
Agregó que Líbano también buscará la ayuda del Consejo de Seguridad de la ONU para “abordar las violaciones de Israel y obligarlo a retirarse de inmediato”.
Mientras tanto, fuentes libanesas informaron que el Ejército del Líbano comenzó a desplegarse en las aldeas desocupadas por las FDI, incluidas Mhaibib, Meis al-Jabal, Blida, Hula y Markaba.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, confirmó que las FDI permanecerán en una zona de seguridad en Líbano, en cinco puestos a lo largo de la frontera y reforzarán sus posiciones en el lado israelí.
Katz enfatizó que el ejército “seguirá actuando con fuerza y sin concesiones contra cualquier violación de Hezbolá. Hezbolá debe retirarse totalmente más allá del río Litani, y el Ejército del Líbano debe hacer cumplir esto y desarmar al grupo bajo un mecanismo de monitoreo dirigido por Estados Unidos“.
“Estamos decididos a garantizar la seguridad total para todas las comunidades del norte, de acuerdo con el principio establecido después del 7 de octubre: solo las FDI pueden garantizar la seguridad de las comunidades israelíes en todos los frentes contra cualquier amenaza potencial”, agregó Katz.
Las FDI afirmaron que sus fuerzas permanecerán en las cinco posiciones hasta asegurar que Hezbolá no regresará al área al sur del río Litani. El ejército señaló que la presencia de tropas a lo largo de la frontera será casi el triple de lo que era antes de la guerra.
Según las FDI, las tropas revisaron “casi todas las estructuras y áreas abiertas” dentro de los ocho kilómetros de la frontera. Aunque se han descubierto depósitos de armas en los últimos días, el Comando Norte evaluó el área como “libre de amenazas de infiltración contra las comunidades fronterizas”.
Las FDI se preparan para posibles enfrentamientos de civiles libaneses que regresan con las fuerzas israelíes, por lo que ciertas áreas cerca de la valla fronteriza serán designadas como zonas restringidas.
El ejército israelí ha observado recientes acciones del ejército libanés contra terroristas de Hezbolá, pero destacó que si las fuerzas libanesas no actúan, las FDI operarán para evitar que Hezbolá se restablezca en el sur del Líbano.
“Hezbolá ha sufrido graves daños, y las rutas de contrabando desde Siria se han visto significativamente bloqueadas debido al colapso del régimen de Assad“, dijo una fuente militar israelí, y añadió que el objetivo actual es mantener el statu quo.
Si bien Estados Unidos ha aceptado la presencia continua de Israel en los cinco puestos, Washington está presionando para una retirada total próximamente, argumentando que estas posiciones no afectan significativamente la capacidad de Israel de atacar objetivos de Hezbolá desde el aire.
Durante sus reuniones en Israel esta semana, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio expresó su satisfacción por la cooperación entre Israel y el Líbano en la implementación del alto al fuego.
La semana pasada, un funcionario de la administración Trump dijo a Haaretz que la presencia de Israel en las cinco posiciones está directamente relacionada con la capacidad del Líbano de evitar que Hezbolá se rearme en el área. El funcionario agregó que la administración monitoreará de cerca la adhesión del Líbano a sus compromisos.
Anteriormente, el ministro de Asuntos Estratégicos, Ron Dermer dijo en una entrevista con Bloomberg que Israel mantendrá sus posiciones hasta que el Líbano “cumpla con sus obligaciones bajo el acuerdo”, incluso si pasa la fecha límite de retirada.
Francia, que copatrocinó el alto al fuego con Estados Unidos, insiste en que Israel debe retirarse por completo de territorio libanés lo antes posible. Después de reunirse con su homólogo del Líbano en París la semana pasada, el canciller francés, Jean-Noel Barrot, reiteró la postura de ambos países de que Israel debe retirarse por completo antes de la fecha límite acordada.
A pesar de la cooperación entre Israel y Estados Unidos, funcionarios franceses creen que soluciones alternativas podrían abordar las preocupaciones de seguridad de Israel.
Según ellos, la presencia continua de Israel en el Líbano podría fortalecer los esfuerzos de Hezbolá para conseguir apoyo interno.
En cambio, sostienen, la cooperación entre el Ejército del Líbano y la FPNUL, si se le proporcionan los recursos y la autoridad adecuados para actuar contra Hezbolá, podría servir como prueba de la capacidad del gobierno del Líbano para gestionar la situación de forma independiente.
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