Sebastián Lorenzo Basso, fiscal principal en el caso del atentado a la AMIA, solicitó una orden de arresto contra el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, por lo que denominó su “participación directa” en el mortal atentado.
Jamenei “participó en la planificación del atentado y fue responsable de emitir la sentencia religiosa que ordenó su ejecución”, declaró Basso en su solicitud al juez federal Daniel Rafecas para una orden nacional e internacional.
El ataque, perpetrado por Hezbolá con la asistencia de agentes iraníes, causó la muerte de 85 personas y cientos de heridos, y sigue siendo hasta la fecha uno de los peores atentados en la historia de Argentina.
En su dictamen ante el tribunal, Basso afirmó que Jamenei participó en la planificación del atentado y fue responsable de emitir la sentencia religiosa (fatwa) que ordenó su ejecución.
Basso añadió que Jamenei no solo es una figura política central en Irán, sino que también es responsable de supervisar directamente la política exterior y la fuerza militar del país.
Señaló que Jamenei “nombró al secretario general de Hezbolá, Hassan Nasrallah, como su representante en el Líbano” y que “toda la política militar y exterior de Irán está bajo su supervisión directa”.
Solicitó al tribunal que ordene la citación de Jamenei para interrogatorio y que emita una orden de arresto internacional a través de Interpol.
También exigió que las fuerzas federales locales se preparen para arrestar al líder iraní si aparece en territorio argentino y lo lleven inmediatamente ante los tribunales.
Esta exigencia representa un cambio significativo con respecto a las posturas anteriores de los fiscales estatales, que previamente trataban a Jamenei como alguien con inmunidad diplomática debido a su condición de gobernante supremo.
Basso, quien ha representado a la fiscalía en el caso del atentado desde el asesinato de su predecesor, Alberto Nisman, argumenta que “este enfoque no se ajusta al derecho internacional”, especialmente cuando se trata de crímenes de lesa humanidad y actos de terrorismo.
Si la orden de arresto se emite como solicita Basso, la medida podría profundizar las tensiones diplomáticas entre Argentina e Irán, que han mantenido relaciones diplomáticas mínimas desde 1994.
El año pasado, Argentina solicitó a Interpol la detención de cuatro ciudadanos libaneses en relación con el atentado contra el Centro Comunitario Judío.
En un recurso ante la organización policial internacional, el juez federal Daniel Rafecas afirmó que “existen sospechas fundadas de que los cuatro colaboraron con el ala militar de Hezbolá o fueron sus agentes operativos”.
Basso también solicitó que se celebre un juicio en ausencia contra diez ciudadanos iraníes fugitivos, sospechosos de estar involucrados en el atentado.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío