Israel y Siria acordaron un cese al fuego luego de días de acciones de las FDI contra las fuerzas del régimen de Al Julani, anunció este viernes el Enviado Especial de EEUU a Damasco.
En un mensaje en redes, Tom Barrack, quien también es Embajador de EEUU en Turquía, hizo el anuncio.
“El primer ministro israelí Netanyahu y el presidente sirio Ahmed al-Sharaa con el apoyo de EE. UU (Marco Rubio) acordaron un alto el fuego, aceptado por Turquía, Jordania y sus vecinos”, escribió en su mensaje.
“Exhortamos a drusos, beduinos y sunitas a deponer las armas y, junto con otras minorías, a construir una nueva identidad siria unida en paz y prosperidad con sus vecinos”, agregó.
El anuncio fue hecho poco después de que se reportaran nuevos enfrentamientos en el sur de Siria entre beduinos y drusos, estos últimos la población que Israel ha prometido defender.
Las fuerzas gubernamentales en Siria se prepararon para regresar a Sweida tras el estallido de los nuevos enfrentamientos entre grupos armados drusos y miembros de clanes beduinos, que ha dejado a decenas de miles de personas desplazadas en una crisis humanitaria que se agrava.
Las fuerzas gubernamentales se habían retirado de la provincia de Sweida tras un acuerdo de alto el fuego anunciado el miércoles, que puso fin en gran medida a la violencia que asoló la zona a principios de semana, pero que finalmente no detuvo los combates.
Las autoridades estaban negociando con las facciones drusas un acuerdo para reingresar a la zona con el fin de imponer estabilidad y proteger las instituciones estatales, según dos funcionarios sirios que hablaron este viernes a la AP bajo condición de anonimato por no estar autorizados a hablar públicamente.
Afirmaron que se llegó a un acuerdo, pero posteriormente informaron que el despliegue se retrasó, sin dar ninguna explicación.
Horas más tarde, Al Julani anunció que el gobierno enviaría una “fuerza especializada para disolver los enfrentamientos y resolver el conflicto sobre el terreno”. El comunicado afirmaba que “respetar a los civiles y garantizar su seguridad es un deber nacional incuestionable”.
Decenas de miles de personas permanecieron desplazadas por la violencia y las Naciones Unidas no han podido proporcionar la tan necesaria ayuda humanitaria y médica debido a los continuos enfrentamientos.
Fue el pasado domingo cuando comenzaron los enfrentamientos entre las milicias drusas y las tribus beduinas sunitas locales.
Las fuerzas gubernamentales intervinieron, supuestamente para restablecer el orden, pero terminaron poniéndose del lado de los beduinos contra los drusos. Más tarde esa semana, Israel lanzó ataques aéreos contra las fuerzas sirias en defensa de los drusos.
Los combates causaron la muerte de cientos de personas durante cuatro días, y se acusó a combatientes afiliados al gobierno de ejecutar a civiles drusos y de saquear e incendiar viviendas.
Israel lanzó decenas de ataques aéreos contra convoyes de combatientes gubernamentales e incluso alcanzó la sede del Ministerio de Defensa sirio en el centro de Damasco.
Los drusos constituyen una comunidad importante del norte de Israel, donde se les considera una minoría leal y a menudo sirven en el ejército israelí.
El miércoles se anunció una tregua mediada por Estados Unidos, Turquía y países árabes. Según el acuerdo, las facciones drusas y los clérigos debían mantener la seguridad interna en Sweida mientras las fuerzas gubernamentales se retiraban, declaró al-Julani el jueves.
A última hora del jueves, los enfrentamientos entre grupos drusos y beduinos volvieron a estallar en partes de la provincia de Sweida. Los medios estatales informaron que las milicias drusas llevaron a cabo ataques de venganza contra las comunidades beduinas, lo que provocó una nueva ola de desplazamientos.
El gobernador de la vecina provincia de Daraa declaró en un comunicado que más de 1.000 familias habían sido desplazadas a la zona desde Sweida como resultado de “ataques contra tribus beduinas por parte de grupos al margen de la ley”.
El grupo de voluntarios Defensa Civil Siria informó este viernes que el jefe de su centro en la ciudad de Sweida había sido secuestrado por hombres armados dos días antes cuando se dirigía a evacuar a un equipo de la ONU.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío