Muchas personas contratan pólizas de seguros, ya sea de auto, de hogar, de salud, entre otras, con la idea de estar protegidas ante cualquier imprevisto.
Sin embargo, al momento de un siniestro, se enfrentan a un proceso desgastante: la aseguradora comienza a solicitar una gran cantidad de documentos y requisitos que, en muchos casos, resultan difíciles de reunir. Esta burocracia excesiva da la impresión de que la empresa busca que el asegurado desista de su reclamación, y lamentablemente, muchos terminan renunciando a ella.
El problema se vuelve crítico cuando se trata de un seguro médico y una enfermedad grave y costosa, como el cáncer, en este caso la negativa de cobertura del seguro puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El abogado especialista Manuel Cojab, especialista en el tema, explica qué puede hacer el asegurado para no permitir que esto ocurra, y es que si se ha pagado una póliza, el seguro tiene la obligación legal de cubrir los gastos pactados.
Conocer los derechos y actuar con conocimiento puede ser la clave para obtener del seguro la protección por la que se ha pagado.
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