Oficiales de las FDI advierten de caos y brotes de enfermedades en zona humanitaria de Gaza

Altos oficiales advirtieron que las FDI podrían no poder proporcionar agua, electricidad y saneamiento a largo plazo a los dos millones de gazatíes que se espera que vivan en la zona “humanitaria” designada en el centro de Gaza, lo que aumenta el temor de que la saturación provocada por las evacuaciones debido a la ofensiva terrestre en la Ciudad de Gaza pueda llevar a brotes de enfermedades y disturbios civiles, informó Haaretz.

Los oficiales afirmaron que la zona humanitaria, ubicada entre el área de Muwasi, en el sur de Gaza, y los campos de refugiados centrales alrededor de Deir al-Balah, no puede proporcionar condiciones de vida básicas para una población tan numerosa, a pesar de que los organismos de Defensa han construido líneas de agua y electricidad, así como estaciones de recolección de basura.

Altos oficiales informaron que no existe un sistema para la eliminación de residuos ni el drenaje de agua contaminada antes del invierno.

Las FDI pretenden permitir la entrada de grandes cantidades de ayuda a la zona, pero Israel podría no poder garantizar que la ayuda llegue a quienes la necesitan. En conversaciones a puerta cerrada con el gobierno, los oficiales advirtieron que esta situación no podría mantenerse por mucho tiempo.

“Las consecuencias podrían llevar a que estos dos millones de personas se den cuenta de que el régimen de Hamás ha colapsado y, con él, todos los mecanismos reguladores”, dijo un oficial. “Gaza podría sumirse en el caos, sufrir una ‘somalia-ización’, y la preocupación es que la furia de los civiles se dirija contra Israel“.

Los oficiales no descartan un escenario extremo en el que cientos de miles de gazatíes desarmados marchen hacia la frontera con Israel.

Se estima que 300,000 de casi un millón de habitantes de la Ciudad de Gaza ya han sido evacuados. Las FDI creen que muchos más se marcharán con el comienzo la operación terrestre. Al mismo tiempo, el ejército se prepara para la posibilidad de que entre 200,000 y 250,000 civiles permanezcan en el norte de Gaza y la Ciudad de Gaza, por lo que planea permitir la entrada de ayuda humanitaria a la ciudad incluso durante la operación.

Mientras tanto, oficiales militares afirman que están presenciando el desmoronamiento del gobierno de Hamás en Gaza. Fuentes del ejército afirman que la mayoría de quienes permanecen en la Ciudad de Gaza no se quedan por miedo al grupo terrorista, sino porque carecen de medios para irse.

Los gazatíes a veces deben pagar alquiler —en algunos casos a bandas— por un terreno para acampar en la zona humanitaria, y carecen de medios. El costo de trasladar enseres domésticos al sur de Gaza se estima en 1,500 shekels, aproximadamente el mismo precio que una tienda de campaña.

Como parte de los esfuerzos para fomentar la evacuación, las FDI, con la aprobación del gobierno, han permitido el ingreso de combustible a las gasolineras de la Ciudad de Gaza para que los propietarios de automóviles puedan trasladar a la gente al sur, a la zona segura.

Altos oficiales de defensa afirmaron que temen las operaciones en la Ciudad de Gaza tras el ataque de la semana pasada contra los líderes de Hamás en Catar, al que se opusieron.

Según ellos, la postura de las autoridades de defensa en las semanas previas al ataque de Doha era que las partes estaban cerca de un acuerdo. “El ataque eliminó esa oportunidad”, declaró un oficial.

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