El Jefe del Estado Mayor de las FDI, Eyal Zamir, pronunció este jueves un emotivo discurso en la ceremonia de graduación del Curso de Entrenamiento de Oficiales de Combate de las FDI.
Zamir elogió a los nuevos comandantes, destacó los errores del ejército el 7 de octubre y prometió que las fuerzas armadas continuarán hasta que se cumplan todos los objetivos, incluido el regreso de los cuerpos de rehenes.
“Los miro y se me acelera el corazón. Ante este momento, uno que han esperado durante meses, durante generaciones, ningún comandante israelí ha quedado indiferente”, dijo a los cadetes, “Estos son momentos en los que pueden sentir un orgullo que les llena el corazón, al enfrentarse a la misión que les espera, aunado a un sentido de responsabilidad que a veces no se puede expresar con palabras”.
Señaló que la tradicional graduación se pospuso repetidamente durante los dos últimos años de intensos combates, cuando muchos cadetes asumieron puestos de mando y regresaron inmediatamente al frente. “Esta ceremonia se omitió en más de una ocasión durante los últimos dos años. Cientos de cadetes asumieron roles de mando en los campos de batalla y regresaron inmediatamente al combate durante dos años de una guerra en múltiples frentes en la que luchamos sin concesiones, hasta alcanzar la victoria”.
El Jefe del Estado Mayor rindió homenaje a los soldados caídos y heridos en combate. “En los campos de batalla, perdimos a los mejores de nuestros hijos e hijas. Su ausencia deja un vacío en el corazón de la nación, una ausencia que resonará en nosotros por generaciones. Estamos ligados a su memoria, a su legado; demostraremos ser dignos de ellos y de su devoción, y seguiremos apoyando a las familias en duelo en todo momento”.
Agregó que los soldados heridos enfrentan un largo camino de recuperación física y mental, y prometió el apoyo continuo del las FDI.
Zamir afirmó que el ejército jamás debe olvidar su fracaso al no prevenir la masacre y los secuestros EL 7 de octubre.
“El 7 de octubre de 2023, las FDI rompieron su promesa más sagrada a la población civil del Estado de Israel. No estábamos preparados como se requería para el bárbaro ataque… El dolor, la vergüenza, la tristeza y la responsabilidad de reparar el daño nos acompañan siempre”.
Elogió la valentía de los soldados que se enfrentaron al ataque y les atribuyó el mérito de haber restaurado la capacidad de combate de las FDI.
Hizo hincapié en las misiones en curso y las obligaciones pendientes: “La misión no ha terminado y tenemos la responsabilidad de su plena realización, incluso en este preciso momento. El regreso de nuestros rehenes muertos, que aún están en manos de Hamás, para que descansen en paz con la dignidad que merecen, es nuestra prioridad. No descansaremos hasta haber cumplido con este claro deber moral y ético”.
“La responsabilidad nos exige investigar los hechos con persistencia, formular las preguntas correctas incluso cuando resulten incómodas y no tener miedo de expresar una opinión minoritaria. Una sociedad fuerte también se construye sobre la base de la capacidad de pensar y criticar, junto con la obediencia necesaria para el funcionamiento de un ejército de combate”, dijo.
Calificó el apoyo a los comandantes como “el alma del mando” y lo describió como una colaboración que permite tomar decisiones difíciles.
Zamir citó un famoso pasaje de Theodore Roosevelt para exhortar a los nuevos oficiales a liderar desde el frente.
“El mérito pertenece a quien está la arena.. aquel que, en el mejor de los casos, saborea el fruto del éxito, y en el peor, si fracasa, al menos fracasa atreviéndose a lo grande”.
Invocó la memoria de los oficiales caídos, el mayor Yaniv Kula y el mayor Dvir Revaj, como brújula moral para quienes asumen el mando: “Que las palabras de Yaniv y Dvir sean una brújula y un faro para ustedes al emprender en paz la misión de mando que ahora llevan”.
Dirigiéndose a las familias y a los instructores del curso, Zamir agradeció a los padres por criar a la próxima generación de comandantes y elogió a los comandantes del curso por preparar a los cadetes para “lo que significa el liderazgo en tiempos de guerra”.
Para finalizar, reafirmó su confianza en los graduados: “Comandantes, depositamos nuestra confianza en ustedes y en su liderazgo en todos los ámbitos. Confío en ustedes, estoy orgulloso de ustedes y los insto a entrar con confianza en la arena, porque ustedes son el pueblo eterno de Israel“.
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