El Gabinete de Seguridad se reunió el jueves para revisar la situación en las diversas zonas de combate, incluyendo la escalada en la frontera norte y las operaciones en curso contra Hamás en la Franja de Gaza.
Uno de los puntos de la agenda fue cómo abordar la situación de los terroristas atrapados en Rafah.
Según un informe del Canal 12, el Ministro de Defensa, Israel Katz, declaró que la idea de deportar a los aproximadamente 200 terroristas de Gaza ya se había considerado.
Katz informó al Gabinete que, tras las reiteradas violaciones del alto el fuego por parte de Hamás y los incidentes en los que tres soldados de las FDI murieron después del acuerdo, la opción de la deportación se descartó.
Según informes, Netanyahu y el Ministro de Defensa Katz preguntaron al Jefe del Estado Mayor de las FDI, Eyal Zamir, si apoyaba la deportación. Zamir respondió tajantemente: “Absolutamente no. No estoy a favor de liberarlos. Deben ser asesinados. En mi opinión, deben ser eliminados o rendirse”.
Zamir abordó posteriormente el tema de la devolución de los cuerpos de los rehenes, declarando: “No debemos avanzar a la siguiente fase del acuerdo con Hamás hasta que se devuelvan todos los cuerpos de los rehenes asesinados”.
A principios de esta semana, Zamir envió un mensaje claro a la cúpula política con respecto a los terroristas de Rafah: “Ningún terrorista debe salir con vida, a menos que Hadar Goldin sea devuelta”.
La firme postura del jefe de las FDI se produjo en medio de informes que indicaban que Israel había considerado permitir que los terroristas se reubicaran en territorio controlado por Hamás a cambio del desarme.
El primer ministro Netanyahu anunció posteriormente que la decisión de no permitir que los terroristas se marcharan se tomó tras la fuerte presión de la derecha política.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío