La relación de Venezuela con el plan de asesinato de la Embajadora de Israel en México

De acuerdo con el portal Axios, citando a un funcionario de inteligencia, el plan para asesinar a la Embajadora de Israel en México fue orquestado por un agente iraní que operó desde la Embajada de Teherán en Venezuela.

Conforme a la información que se tiene disponible, se trataba de un miembro de la Unidad 11000 que pasó años reclutando a otros agentes a lo largo de América Latina desde dicha dependencia diplomática: Hasan Izadi o también conocido como Masood Rahnema.

Para cuando el plan ya estaba en marcha, el agente ya había regresado a los cuarteles de la Fuerza Quds en Teherán.

Las acusaciones surgieron mientras la Casa Blanca lleva a cabo ataques en el Caribe, concentra fuerzas frente a las costas de Venezuela y aprueba públicamente operaciones encubiertas de la CIA contra Maduro, a quien Washington ha acusado de narcotráfico masivo.

Desde el inicio de la guerra en Gaza en 2023, agencias de inteligencia latinoamericanas han frustrado varios complots terroristas presuntamente vinculados a Hezbolá, un aliado de Irán.

Entre los planes frustrados estuvo uno para atacar un centro comunitario judío en Brasil en 2023.

El gobierno de Javier Milei en Argentina, donde Irán estuvo ligado a los atentados contra judíos e israelíes en los 90, ha intensificado sus esfuerzos para dar a conocer las actividades de Hezbolá en la región.

En junio, su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó que Hezbolá tiene presencia en Bolivia, Chile y la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay. Milei se comprometió a reabrir la investigación del atentado contra la AMIA.

Los gobiernos de Israel y Estados Unidos han señalado que la relación de Venezuela con Irán contribuye a la presencia de Hezbolá en la región.

Los lazos entre Irán y Venezuela

Junto a países como Rusia, China, Cuba y Turquía, Irán es uno de los principales aliados de Venezuela. Y al igual que Venezuela, está sujeto a duras sanciones estadounidenses.

Ambos países enfrentan una fuerte presión económica, principalmente debido a las severas sanciones occidentales, en particular las impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países occidentales, entre ellos el Reino Unido y Canadá.

Estas sanciones se justifican por violaciones de los derechos humanos y civiles, tanto en Venezuela como en Irán.

Irán también está sujeto a sanciones por su programa nuclear, el cual recibió un golpe demoledor por parte de Israel y Estados Unidos en junio pasado.

Además, ambos países se encuentran muy aislados en sus respectivas regiones.

Los lazos bilaterales entre los dos productores de petróleo fueron fuertes bajo el mandato del fallecido líder socialista venezolano Hugo Chávez y se han reforzado aún más bajo el mandato de su sucesor, Maduro.

Irán carece de un gobierno aliado significativo en Oriente Medio y depende de actores no estatales como Hezbolá en el Líbano, las milicias chiíes en Irak y la milicia hutí en Yemen.

La situación es similar en Venezuela, un país que solo cuenta con el apoyo abierto en Latinoamérica de Nicaragua, Cuba y sectores de la oposición en Bolivia.

Por ello, la cooperación entre ambos países tiene sentido desde el punto de vista económico al estar interesados ​​en sortear las sanciones en la medida de lo posible, o al menos mitigar sus efectos. El comercio de Irán con Venezuela fue estimado en 3000 millones de dólares en 2023.

Irán exporta productos petrolíferos refinados a Venezuela, ya que el crudo venezolano a menudo no puede procesarse debido a la falta de infraestructura. Irán también apoya a Venezuela en la construcción de refinerías, infraestructura e industria.

Irán tiene embajadas en 11 países latinoamericanos, muchas de las cuales se abrieron durante una campaña diplomática de 2007, impulsada por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez.

Impulsada por una serie de visitas de Chávez y el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad entre 2005 y 2007, la cooperación entre ambos países se ha ampliado mediante cumbres bilaterales anuales.

Lo que llevó a Irán a sus lazos con Chávez fue el intento de Ahmadinejad por obtener legitimidad y encontrar una manera de contrarrestar a Estados Unidos. La relación ha perdurado más allá de los mandatos de ambos líderes.

En 2022, Maduro ofreció asilo a funcionarios iraníes en caso de que se vieran obligados a huir del país.

Otra clave entre ambas nacioens ha sido la ayuda de Irán al régimen de Maduro para evadir las sanciones.

El gobierno estadounidense endureció las sanciones contra Venezuela tras las elecciones presidenciales de 2019, e Irán fue uno de los países que aceptaron envíos de crudo venezolano a cambio de gasolina barata y asistencia financiera.

La cooperación entre los sectores petroleros de ambos países continuó. En 2021, Irán y Venezuela acordaron un intercambio de productos petrolíferos con el objetivo de mejorar la calidad del crudo venezolano.

A cambio de su ayuda en el sector petrolero, el régimen de Maduro ha firmado acuerdos para fabricar y vender automóviles iraníes y para permitir que Irán arriende tierras agrícolas en Venezuela. El régimen de Maduro también ha comprado petróleo a Irán pagando con oro.

Irán asimismo mantiene una planta de fabricación de drones en una base aérea venezolana, donde también capacita al personal para operar el equipo. Se cree que Irán vende sistemas de armas a Venezuela.

En 2009, Irán y Venezuela colaboraban en la búsqueda de uranio en el país sudamericano. En aquel entonces, Chávez afirmó creer que Irán tenía derecho a tener un programa nuclear.

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