La red de inteligencia militar de Hamás, compuesta por aproximadamente 2,500 agentes, recopiló información sobre las FDI durante 5 años previo al ataque del 7 de octubre.
Según evaluaciones de las FDI, Hamás comenzó a operar en 2018, rastreando sistemáticamente a casi 100,000 soldados y oficiales en las redes sociales.
Según un reporte del corresponsal militar Doron Kadosh Galai Tzahal (Radio de las FDI), Hamás no se basó únicamente en cuentas públicas. También creó cuentas “avatar” sofisticadas y las utilizó para acceder a cuentas privadas e incluso a grupos cerrados de WhatsApp, incluyendo grupos de reclutas que se unieron a unidades de combate.
Hamás elaboró informes diarios sobre los despliegues de fuerzas de las FDI, la ubicación de las baterías Cúpula de Hierro y los movimientos de tropas entre sectores. Mediante información de miles de publicaciones, fotos y videos, desde imágenes tomadas en ceremonias hasta videos de TikTok grabados en bases, los terroristas lograron armar un rompecabezas de inteligencia preciso que incluía la disposición física de puestos de las FDI, posiciones de puertas traseras, cámaras de seguridad, salas de preparación y armerías.
La información se utilizó posteriormente para crear modelos precisos de los puestos de las FDI en las localidades israelíes del perímetro de Gaza, tanto mediante simulaciones 3D como réplicas físicas construidas en la Franja de Gaza.
Hamás adquirió un software de simulación avanzado y construyó simuladores a escala real 1:1. Los terroristas de la Unidad Nukhba se entrenaron para infiltrarse en las bases mediante gafas de realidad virtual (RV) y utilizaron cada detalle del comportamiento de los soldados de las FDI como materia prima para los modelos.
Israel conocía algunos de estos modelos. Un alto oficial declaró: “Nunca imaginamos lo precisos que son”, y un oficial de la Fuerza Aérea agregó: “Hamás conocía la base mejor que yo, a pesar de haber servido allí durante muchos años”.
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