Los medios de comunicación de Irán han comenzado a publicar varias acusaciones de que la masacre de judíos en Bondi Beach fue orquestada por Israel como una operación de falsa bandera.
La agencia de noticias Mehr acusó al “régimen sionista” de orquestar el ataque como una operación de falsa bandera para favorecer sus intereses.
Mohammad Reza Naghdi, alto cargo de la Guardia Revolucionaria y asesor principal del comandante principal del organismo, se hizo eco de esta narrativa en una declaración difundida por Fars News.
Argumentó que Israel era el “único beneficiario” del tiroteo, afirmando que reprimiría las protestas propalestinas en Australia —donde Sídney ha presenciado importantes manifestaciones— y reforzaría las narrativas de inseguridad judía para fomentar la emigración a Israel.
Naghdi planteó preguntas retóricas sobre la elección del objetivo, insinuando que el ataque contra civiles y un lugar de culto desvió la atención de Gaza y, en última instancia, favoreció los objetivos israelíes.
Incluso medios considerados más moderados, como Tabnak, sugirieron que el incidente fue orquestado para reavivar las acusaciones de antisemitismo y potencialmente perjudicar la posición internacional de Irán.
A pesar de que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán denunció oficialmente el ataque, varios medios de comunicación estatales adoptaron un tono diferente, celebrando el ataque y las víctimas que causó.
Estas opiniones tuvieron un amplio eco en las redes sociales lealistas. Algunas publicaciones incluían supuestos perfiles de los terroristas en redes sociales, afirmando que eran judíos y habían servido en las FDI.
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