Miles de australianos, judíos y no judíos, se concentraron este domingo en la Playa Bondi en honor a las víctimas del ataque terrorista ocurrido la semana anterior, durante el encendido de la primera vela de Janucá.
El país celebró una jornada de reflexión en honor a las 15 personas asesinadas y las decenas de heridos en el ataque perpetrado por dos hombres armados. Con estrictas medidas de seguridad y banderas a media asta en los edificios gubernamentales, se guardó un minuto de silencio a las 18:47 hora local (1:47 en México), cuando ocurrió el ataque la semana pasada.
Las cadenas de televisión y radio guardaron un minuto de silencio.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, asistió al evento, donde fue abucheado por la multitud con gritos de “vergüenza” a su llegada y de nuevo cuando se mencionó su nombre durante el homenaje. Muchos lo han acusado de no proteger a la comunidad judía de los crímenes de odio antisemitas.
Albanese, sus predecesores John Howard y Scott Morrison, y el gobernador general Sam Mostyn, quien representa al Jefe de Estado australiano, el rey Carlos III, estuvieron entre los dignatarios presentes en la conmemoración, a la que asistieron más de 10,000 personas.
La líder de la oposición, Sussan Ley, fue ovacionada al afirmar que un gobierno conservador liderado por ella revertiría la decisión tomada este año por el gobierno del Partido Laborista de Albanese de reconocer un Estado palestino.
Funcionarios israelíes, incluido el primer ministro Benjamín Netanyahu, han vinculado el ataque terrorista con el reconocimiento por parte de Albanese del Estado palestino.
El gobierno australiano rechaza las acusaciones, alegando que ha denunciado sistemáticamente el antisemitismo durante los últimos dos años y ha aprobado leyes que penalizan la incitación al odio. Expulsó al embajador iraní a principios de este año tras acusar a Teherán de dirigir dos atentados incendiarios antisemitas.
Dirigiéndose a la multitud, el líder judío local David Ossip leyó un mensaje de Ahmed al Ahmed, el transeúnte que se apresuró a desarmar a uno de los terrorista durante la masacre.
Ossip, quien preside la Junta de Diputados Judíos local, rindió homenaje al israelí Gefen Bitton y al sirio Ahmed, quienes corrieron hacia el terrorista en medio del ataque. Ambos resultaron heridos durante el enfrentamiento.
Comentó, entre vítores, que el padre de Ahmed estaba entre la multitud y dijo haberlo visto ese mismo día.
“Ahmed me ha pedido que transmita el siguiente mensaje a todos nosotros: ‘El Señor está cerca de los que tienen el corazón roto. Hoy estoy con ustedes, mis hermanos y hermanas'”, dijo Ossip. “Gracias, Ahmed“.
“La respuesta a la situación actual no puede ser simplemente más seguridad y complejos más grandes. Hasta hace dos años, Australia siempre fue el país afortunado para los judíos. Pero lamentablemente ya no lo es. Hemos perdido nuestra inocencia”, dijo.
“Hemos visto la fuerza y la resiliencia de la comunidad judía, nuestra comunidad, que se negó a retroceder, a acobardarse y a dejarse consumir por la venganza, sino que se ha vuelto más decidida para reconstruirse más grande y mejor que antes, más orgullosa de quienes somos y más unida”.
“Los terroristas eligieron la comunidad equivocada, porque nosotros, la comunidad judía, somos inquebrantables. La resiliencia corre por nuestras venas:.
La multitud respondió cantando “Am Israel Jai”, que en hebreo significa “El Pueblo de Israel Vive”.
Ossip elogió además a los líderes locales por su respuesta: “El primer ministro de Nueva Gales del Sur, Chris Minns no se ha perdido ningún funeral, ningún servicio en la sinagoga ni la oportunidad de estar con la comunidad judía esta semana. Gracias, Chris, por su liderazgo”.
Luego presentó a la líder de la oposición de Nueva Gales del Sur, Kellie Sloane, a quien llamó “una heroína”.
“La semana pasada, Kellie tomó la decisión, en medio del ataque, de ir a la Playa Bondi, para llegar al lugar donde estaba ocurriendo el incidente, brindó asistencia a los heridos y les dio refugio a quienes lo necesitaban. Eso es valentía, eso es coraje. Gracias, Kellie“.
Ossip pidió el establecimiento de una comisión real, el equivalente a una comisión estatal de investigación en las monarquías constitucionales, en Australia para investigar el ataque.
Haya Dadon, sobreviviente de 14 años, dijo: “Nos estamos fortaleciendo como nación. Estamos creciendo. A veces crecer duele. La vida seguirá adelante, ¿y por qué no aprovecharla al máximo?”.
Minns, quien fue ovacionado y elogiado en el memorial, dijo que el ataque terrorista fue un intento de marginar, dispersar, intimidar y causar miedo.
“Han recuperado la Playa Bondi para nosotros”, dijo. “Con su desafío, su resiliencia y determinación, han regresado a estas arenas tan solo siete días después de un crimen abominable”.
“Quiero decir esto clara y sinceramente: Lo sentimos profundamente. Con humildad, reconozco que el gobierno y su principal deber es proteger a los ciudadanos, algo que no hicimos hace una semana”.
“Esa realidad me pesa profundamente. Debemos aceptar esa responsabilidad y usarla para hacer todo lo posible para evitar que vuelva a suceder”, dijo y añadió que el pueblo judío no puede llevar solo la carga de la lucha contra el antisemitismo.
Tras el minuto de silencio nacional para conmemorar una semana del ataque, se interpretó el himno nacional australiano, “Advance Australia Fair”. A continuación, los líderes comunitarios judíos recitaron capítulos de los Salmos, así como la oración “El Maleh Rachamim” en memoria de las víctimas mortales.
También se proyectaron imágenes de las víctimas, de 10 a 87 años, en la ceremonia. Se cantó “Waltzing Matilda” en honor a la víctima más joven, Matilda, de 10 años, cuyos padres ucranianos le pusieron a su primera hija nacida en Australia el nombre más australiano que conocían, según ellos.
El evento concluyó con el encendido de las velas de Janucá en la última noche de la fiesta, conducido por la medallista de oro olímpica judía australiana Jessica Fox y el rescatista Anthony “Harries” Carroll.
Tras las bendiciones, se invitó a los asistentes a encender la menorá.
Entre los homenajeados se encontraban personal de primera respuesta, incluyendo al servicio de emergencias judío Hatzalá; el Comisionado de Policía de Nueva Gales del Sur; los hijos de dos rabinos de Jabad asesinados en la masacre, Eli Schlanger y Yaakov Levitan; el padre de uno de los heridos en el ataque, el rabino Leibel Lazaroff; la Jevrá Kadisha, o sociedad funeraria judía, que atendió a las víctimas, y el padre de Matilda, de 10 años, la víctima más joven del ataque.
El shamash, que enciende las velas de la menorá, fue encendido por el padre de Ahmed al Ahmed, quien resultó herido al llegar al lugar y desarmar a uno de los terroristas.
Tras el encendido de las velas, se cantaron oraciones y canciones de Janucá, junto con la canción “Soy australiano”.
En todo el país, innumerables hogares adornaron sus ventanas con velas en un gesto nacional de “luz sobre la oscuridad”.
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