Gobierno de Israel avanza construcción de asentamientos en Judea y Samaria

El Ministerio de Construcción y Vivienda de Israel emitió licitaciones para 3,401 viviendas en la zona E1 de Judea y Samaria, al este de Jerusalén.

Los planes de construcción se retrasaron durante años debido a la presión internacional, ya que impiden una solución de dos Estados y generan fuertes críticas en todo el mundo. Tras la aprobación del plan en agosto, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, declaró: “El Estado palestino está siendo destruido, no con lemas, sino con hechos”.

El plan de construcción se aprobó a finales de agosto de 2025, dos semanas después de que se presentaran objeciones al mismo. La licitación se publicó en el sitio web de la Autoridad de Tierras de Israel en diciembre, impulsando así la construcción en la zona E1.

El gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu y el municipio de Ma’aleh Adumim firmaron un acuerdo marco por tres mil millones de shekels en septiembre, que incluye la construcción de unas 7,600 viviendas en terrenos estatales y el desarrollo de espacios comerciales y empresariales. Durante la firma del acuerdo, Netanyahu enfatizó que “no se establecerá ningún Estado palestino”.

Desde el podio bromeó con Zeev Elkin, ministro adjunto del Ministerio de Finanzas, y le dijo: “Zeev, ¿eres tú también residente de los territorios ocupados? Este es territorio ocupado. ¡Yehoshúa lo conquistó! Este es territorio del pueblo de Israel y la Tierra de Israel“. El público aplaudió.

Si bien los planes fueron presentados por el gobierno de Yitzhak Rabin a principios de la década de 1990, se congelaron desde 2005 por motivos políticos y presión internacional. Netanyahu ordenó su avance en 2012 y dio su aprobación preliminar antes de las elecciones de febrero de 2020.

Se presentaron varias peticiones contra el plan por parte de palestinos, y ONGs como Shalom Ajshav (Paz Ahora), Ir Amim y Planificadores Bimkom por Derechos de Planificación. Solicitaron a la Corte que emita una orden judicial provisional contra la implementación del plan, sin recibir respuesta.

Las organizaciones que se oponen a los planes argumentan que la zona prevista para la construcción en E1 es la única reserva de tierras en los tres principales centros habitados por palestinos: Ramala, Jerusalén Este y Belén, que suman alrededor de un millón de habitantes. Por lo tanto, creen que la construcción crearía una contigüidad de asentamientos desde el centro de Judea y Samaria hasta Jerusalén, lo que impediría un futuro acuerdo de paz.

Shalom Ajshav se pronunció en contra de la licitación: “Intoxicado por un poder desmedido, el gobierno de Israel continúa pisoteando los derechos humanos y cualquier intento de lograr una mejor solución política para israelíes y palestinos”.

Según el grupo, el objetivo de la construcción en la zona E1 es “limpiar y pisotear las aldeas palestinas, creando así la realidad de un solo Estado en conflicto perpetuo. Reparar el daño requerirá trabajo duro, y mientras tanto, las comunidades desplazadas buscarán un terreno estable, y la vida en toda la región se sumirá en la violencia, la injusticia y la desesperanza”.

El grupo de derechos humanos Ir Amim señaló que “Smotrich, y especialmente Netanyahu, han declarado explícitamente que el objetivo fundamental de la construcción en la zona E1 es frustrar los planes para un Estado palestino”.

“Lo que no quieren decirle a la población israelí es que la construcción en E1 conlleva el desarraigo y la deportación de miles de palestinos que viven en la zona y la construcción de vallas que aprisionan tras ellas a pueblos palestinos cercanos con decenas de miles de habitantes”, añadió el grupo. “Cuando Israel rechaza la paz, básicamente está optando por el traslado y la violencia que destruyen las vidas de palestinos e israelíes”.

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