El personal no esencial de la embajada francesa abandonó Irán, según informaron a AFP el lunes dos fuentes con conocimiento del asunto, mientras las autoridades de la República Islámica reprimieron las protestas en el país.
El personal partió el domingo y el lunes, añadieron las fuentes, sin precisar el número de personas que se habían marchado.
La embajada en Teherán suele contar con unos 30 empleados expatriados, además de varias decenas de empleados locales.
La salida del personal tuvo lugar en medio de la incertidumbre sobre el rumbo de las protestas y una posible intervención militar de Estados Unidos.
Aunque públicamente el gobierno de Trump ha indicado que prefiere una solución diplomática, The Wall Street Journal reportó que el presidente estaría inclinándose por un ataque contra el régimen.
En medio del aumento del número de víctimas y la creciente tensión con Estados Unidos por las reiteradas amenazas de Trump, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, se comunicó con el enviado especial del presidente, Steve Witkoff, durante el fin de semana para hablar sobre las protestas.
Citando fuentes con conocimiento del asunto, Axios informó que la comunicación de Araghchi parecía ser un intento de Teherán de reducir las tensiones con Estados Unidos o retrasar los posibles ataques estadounidenses con los que Trump ha amenazado en respuesta a la mortífera represión de las manifestaciones.
Una de las fuentes añadió que Witkoff y Araghchi hablaron sobre una posible reunión en los próximos días.
Las fuentes citadas en el informe no especificaron si hablaron por teléfono o mensaje de texto, y tanto el Departamento de Estado como la Casa Blanca de Estados Unidos declinaron hacer comentarios.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío