Un alto funcionario iraní declaró este domingo a la agencia de noticias Reuters que al menos 5.000 personas murieron durante la última ola de protestas en el país.
Según el funcionario, entre las víctimas mortales se encuentran aproximadamente 500 agentes de seguridad. Afirmó que “terroristas y alborotadores armados” son responsables de la muerte de numerosos civiles durante los enfrentamientos.
El funcionario señaló que algunos de los enfrentamientos más graves tuvieron lugar en las provincias kurdas del noroeste de Irán.
Añadió además que “no se espera que la cifra final de muertos aumente drásticamente”, al tiempo que acusó a Israel y a las organizaciones armadas que operan fuera de Irán de suministrar equipo y apoyo a los manifestantes.
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