Ilana Kantorowicz Shalem, sobreviviente del Holocausto nacida en Bergen-Belsen

En los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, Lola Kantorowicz hizo todo lo posible por ocultar su embarazo. Lo logró porque la mayoría de las prisioneras del campo de concentración de Bergen-Belsen tenían el vientre distendido e inflamado por la prolongada hambruna.

Cuando entró en labor de parto en marzo de 1945, los rusos avanzaban por Alemania y Bergen-Belsen era un caos. Su hija, Ilana, nació el 19 de marzo, 30 días antes de que los británicos liberaran el campo.

Ilana Kantorowicz Shalem, de 81 años, es de las sobrevivientes más jóvenes del Holocausto. Sobrevivió porque nació cuando el liderazgo nazi estaba sumido en el caos al final de la guerra. De lo contrario, seguramente la habrían asesinado.

A más de ocho décadas del fin del Holocausto, Kantorowicz cuenta su historia, y la de su madre, por primera vez.

El Día Internacional de Conmemoración del Holocausto se celebra en todo el mundo el 27 de enero, aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau, el más infame de los campos de exterminio, donde fueron asesinadas alrededor de 1.1 millones de personas, la mayoría judías. La Asamblea General de la ONU adoptó una resolución en 2005 que estableció el día como conmemoración anual.

Cerca de 6 millones de judíos europeos y millones de otras personas, incluyendo polacos, romaníes, personas con discapacidad y personas LGBTQ+, fueron asesinadas por los nazis y sus colaboradores. Alrededor de 1.5 millones eran niños.

Ilana Kantorowicz Shalem sostiene una foto suya con su madre en el campo de refugiados de Bergen-Belsen en 1946. (Ariel Schalit/AP)

Amor en lugares oscuros

Sus padres se conocieron en la adolescencia en el gueto de Tomaszow, Polonia. Lola Rosenblum era de la ciudad, mientras que Hersz (Zvi) Abraham Kantorowicz fue trasladado al gueto desde Lodz, Polonia.

Tras varios años en el gueto bajo duras condiciones laborales, incluyendo la pérdida de familiares, fueron trasladados a varios campos de trabajo, donde continuaron sus reuniones clandestinas durante varios meses.

“Mi madre decía que en realidad había mucho amor en esos lugares”, comento Kantorowicz. “Paseaban por la orilla del río. Había romance”.

Las amigas de su madre le ayudaban a organizar sus reuniones secretas con Hersz e incluso ambos se casaron en una ceremonia informal en el gueto.

En 1944, la pareja se separó. Hersz Kantorowicz pereció en una marcha de la muerte pocos días antes del final de la guerra. Lola pasó un tiempo en Auschwitz y en el campo de trabajo de Hindenburg. Completó una marcha de la muerte a Bergen-Belsen, en Alemania, estando embarazada.

“Si hubieran descubierto que estaba embarazada, la habrían matado”, dijo Kantorowicz. “Ocultó su embarazo a todos, incluso a sus amigas, porque no quería llamar la atención ni que nadie le diera de comer”.

Foto del certificado de nacimiento de Ilana Kantorowicz Shalem. (Ariel Schalit/AP)

La archivista de Yad Vashem, Sima Velkovich, quien investigó la historia de Kantorowicz, comentó que es inimaginable que un bebé nazca en tales condiciones.

“En marzo, las condiciones eran realmente terribles; había montañas de cadáveres. Había miles, decenas de miles de enfermos, casi sin comida en ese momento”.

Hasta el día de hoy, Kantorowicz no tiene explicación de cómo su madre no solo sobrevivió a las condiciones del campo, sino que dio a luz a una bebé sana. Madre e hija pasaron un mes en Bergen-Belsen antes de la liberación del campo de concentración por los británicos, y luego dos años en un campo cercano para desplazados.

Después se mudaron a Israel, adonde emigraron los abuelos paternos antes de la guerra. Lola mantuvo durante años la esperanza de que su esposo habría sobrevivido. Nunca volvió a casarse ni tuvo más hijos.

La hija de todos

En los meses posteriores a la guerra, la bebé Ilana fue constantemente mimada, siendo una de las únicas niñas en el campo de refugiados.

“En realidad, era la hija de todos, porque para ellas era una especie de señal de vida”, dijo Kantorowicz. “Muchas, muchas mujeres me cuidaron allí, porque estaban muy emocionadas de estar con una bebé”.

Fotos de Ilana Kantorowics Shalem con su madre en el campo de refugiados de Bergen-Belsen en 1946. (Ariel Schalit/AP)

Fotos de aquella época muestran a Ilana radiante, rodeada de adultos. Las amigas de su madre la llamaban “nueva semilla” y rayo de esperanza en una época oscura, dijo Kantorowicz.

No tiene conocimiento de que otros niños nacidos en el campo de concentración de Bergen-Belsen hayan sobrevivido. Yad Vashem ha documentado más de 2,000 bebés nacidos en el campo de refugiados de Bergen-Belsen tras su liberación, entre 1945 y 1950. El museo de Bergen-Belsen logró localizar documentos del nacimiento de Ilana, incluyendo la hora de su nacimiento, que ahora se conservan en Yad Vashem.

Kantorowicz, trabajadora social, comenzó a hacerle preguntas a su madre mientras estudiaba en la universidad en la década de 1960, cuando aún era tabú en la sociedad israelí indagar sobre las experiencias de los supervivientes.

“Ahora sabemos que, para absorber el trauma, debemos hablar de ello”, dijo. “Estas personas no querían hablar de ello”.

Señaló que, tras el 7 de octubre, muchos sobrevivientes comenzaron a hablar.

Pero las secuelas del Holocausto, especialmente en Israel, fueron diferentes. Muchos sobrevivientes intentaban olvidar lo sucedido. La madre de Ilana a menudo sentía la incredulidad cuando compartía su historia del parto en el campo de concentración, por lo que prácticamente dejó de contarla. A veces, su madre hablaba de lo que había sufrido con otros amigos sobrevivientes, pero rara vez con desconocidos, dijo Kantorowicz.

Quedan menos de 200,000 supervivientes del Holocausto

Kantorowicz nunca ha hablado en público sobre la historia de su madre, quien falleció en 1991 a los 71 años. El año pasado, completó un curso de genealogía en Yad Vashem y comenzó a comprender que quedan pocos sobrevivientes del Holocausto que pueden compartir sus historias.

Sobrevivientes trasladados en tren desde Bergen-Belsen, fotografiados en Farsleben, Alemania, poco después de su liberación por las tropas estadounidenses el 13 de abril de 1945. (Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos, cortesía de George Gross)

Según la Conferencia sobre Reclamaciones Materiales Judías contra Alemania, con sede en Nueva York, también conocida como la Conferencia de Reclamaciones, actualmente hay aproximadamente 196,600 sobrevivientes del Holocausto vivos, la mitad de los cuales radican en Israel. Casi 25,000 murieron el año pasado. La edad media de los sobrevivientes es de 87 años, lo que significa que la mayoría eran niños muy pequeños durante el Holocausto.

Kantorowicz, quien tiene dos hijas, recuerda haber compartido sus propios embarazos con su madre y maravillarse de lo que había soportado.

“Fue una situación muy inusual. Probablemente se necesitó una fuerza especial para poder creerlo. Dijo que, si hubiera sabido que mi padre fue asesinado, no se habría esforzado tanto. Quería que él me conociera”, concluyó.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío

Enlace Judío: