En Irán están arrestando a médicos por atender a heridos en la brutal represión del régimen contra las protestas, informa The Guardian.
Según el periódico, al menos un cirujano corre el riesgo de ser condenado a muerte.
Alireza Golchini, de 52 años y originario de Qazvin, en el centro de Irán, ha sido acusado de “moharebeh” o “librar una guerra contra Dios”, según la organización noruega de derechos humanos Hengaw.
Su primo afirma que el médico publicó su número de teléfono en redes sociales y les dijo a los manifestantes heridos que lo contactaran si necesitaban ayuda.
“Fue arrestado de forma violenta delante de su esposa y su hijo, de tan solo 11 años. Lo golpearon tan brutalmente durante el arresto que le rompieron un brazo y varias costillas y lo sacaron a rastras de su casa. Mi familia está aterrorizada”, declara Nima Golchini, residente en Canadá.
“Solo cumplió con su deber de salvar vidas como médico. Había jurado salvar vidas. ¿Cómo puede un médico no cumplir con su juramento? Me preocupa no solo por él, sino también por otros profesionales sanitarios que han sido arrestados simplemente por cumplir con su juramento”, afirma.
Hengaw declaró al periódico que al menos nueve médicos y voluntarios sanitarios han sido arrestados en los últimos días.
Hossein Raeesi, abogado iraní de derechos humanos exiliado, declaró al periódico británico: “Esto parece ser una venganza deliberada contra los médicos y el personal sanitario que se niegan a abandonar a los heridos”.