Las FDI realizaron ataques contra la Asociación Al-Qard Al-Hasan, que financia a terroristas de Hezbolá en todo el Líbano, según confirmaron las Fuerzas Armadas el lunes.
El grupo se enfrenta a miles de millones de dólares en costos de recuperación.
Al-Qard Al-Hasan ha estado operando como una “institución financiera civil clave en el Líbano”, pero utiliza fondos civiles para apoyar las actividades terroristas de Hezbolá.
Los fondos proporcionados por la asociación permiten a los terroristas de Hezbolá comprar armas y materiales para su producción, así como financiar el pago de salarios, señalaron las FDI.
La Asociación Al-Qard Al-Hasan ha estado bajo sanciones estadounidenses desde 2007, así como otras sanciones internacionales, por su papel en la financiación de la organización terrorista, según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a periodistas militares.
Los ataques tuvieron como objetivo las reservas financieras de Hezbolá en las sucursales de la asociación, que constituían una importante infraestructura financiera para la financiación del terrorismo de la organización.
El ejército estima que Hezbolá necesitará miles de millones de dólares en los próximos años para contribuir a la recuperación de los daños que Israel le ha causado desde octubre de 2023.
Hezbolá depende de Irán; el CGRI-QF proporcionará financiación
Hezbolá depende económicamente de Irán y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (Fuerza Quds), que se encarga de transferir fondos a través de Siria. La caída del régimen de Assad en diciembre de 2024 provocó la interrupción de las transferencias a través de Siria, lo que obligó al CGRI-QF a transferir fondos mediante vuelos desde Irán al Líbano.
Recientemente, el CGRI-QF ha utilizado a blanqueadores de dinero en países intermediarios, incluida Turquía, para facilitar esto, según informaron las FDI a la prensa.
El Banco Central del Líbano ha prohibido a las instituciones financieras colaborar con la asociación y ha amenazado con congelar cuentas y revocar las licencias de las instituciones que sigan utilizándola. Sin embargo, esto no ha impedido que la asociación continúe sus operaciones, según las FDI.