Irving Gatell / ¿La guerra final en el Líbano?

Israel probablemente ordenará la movilización de unos 450 mil reservistas para lanzar una campaña masiva en el sur del Líbano, y eso nos obliga a preguntarnos si acaso este, por fin, será el final de ese flagelo que ha sido, desde 1983, el grupo terrorista Hezbollá.

IRVING GATELL EN EXCLUSIVA PARA ENLACE JUDÍO

En contra del más elemental sentido común y de las más básicas leyes de la sensatez, Hezbollá se unió a la guerra. Para ser más precisos, a una guerra que ya está decidida a favor de Israel y de Estados Unidos.

Eso, de todos modos, encendió alarmas en Medio Oriente, porque al final del cuento los ataques de Hezbollá resultaron ser más peligrosos que los de Irán. Y más numerosos. Justo mientras la capacidad de fuego iraní colapsa y cada vez más se acerca a cero, Hezbollá ha realizado múltiples disparos de cohetes contra el norte de Israel, principalmente, y el día más agresivo se contabilizaron más de 200 disparos.

Siendo honestos, eso no fue un reto particularmente exagerado para Israel. Las defensas anti-aéreas como la Cúpula de Hierro o el sistema Arrow 3 han sido exigidas de manera más intensa en no pocas ocasiones (recordemos que el 7 de octubre de 2023 se dispararon más de 3 mil cohetes), y se ha salido avante del reto.

Eso tiene su contraparte: Guste o no, evidencia que Hezbollá logró rearmarse durante todo 2025, por lo menos lo suficiente como para sentirse listo para estar otra vez en pie de guerra.

Pero hay que volver a la objetividad.

La realidad es que la guerra de Hezbollá no tiene posibilidades de éxito, porque otra vez se está cometiendo el mismo error que los ha perseguido desde hace dos años y medio: Todas sus estrategias y expectativas dependen de lo que hagan otros.

Los ataques de Hezbollá pretenden ser complementarios a los ataques de Irán, y la situación de los ayatolas cada vez es más desesperada. Están siendo, literalmente, reventados por los bombardeos estadounidenses e israelíes. Sin embargo, el régimen iraní se aferra a la posibilidad de que la crisis política en el Estrecho de Ormuz se convierta también en una crisis económica, y eso obligue a Estados Unidos a detener sus ataques.

Es decir, es una estrategia que depende de lo que se haga afuera de Irán.

Pésima idea, por cierto.

La realidad es que los Estados Unidos mantienen la situación bajo control. Sí, el tráfico petrolero se ha visto afectado, pero eso golpea a Europa, no a Norteamérica. En última instancia, el mayor problema serían las afectaciones sufridas por la India, un aliado de Estados Unidos e Israel, pero Trump autorizó a Narendra Modri a comprar petróleo ruso durante este mes (con eso y de paso, Putin quedó agradecido y difícilmente hará algo para entorpecer los planes de Trump). China, en cambio, sigue en la incertidumbre sobre lo que vaya a pasar con el petróleo iraní, ese que compraba demasiado barato y que ahora parece que lo va a perder, como ya sucedió con el venezolano.

La posición de Hezbollá es todavía más absurda: Su guerra no tienen ningún sentido. Es por Irán, y depende de que funcione la estrategia de Irán, esa misma que no está funcionando.

¿Que Hezbollá se rearmó? Sí, pero nada que ver con el poderío que tenía todavía el 6 de octubre de 2023. En aquel entonces presumía de que podría abrumar a Israel con 150 mil misiles. Hoy se calcula que tiene unos 15 mil. Y es cierto que siguen siendo demasiados, pero no tiene lanzaderas (recuerda que de nada sirve que tengas muchas balas si no tienes una pistola), y por ello su mayor éxito fue lanzar unos 200, algo muy por debajo de sus propios estándares. Las épocas de oro de Hezbollá fueron hace mucho. Acabaron, y no van a regresar.

Lo peor para Hezbollá va a ser la caída del régimen de los ayatolas, algo que cada vez se antoja más cercano, y que parece ser inevitable. Sin ellos, Hezbollá va a quebrar (y eso es lo peor que le puede pasar a cualquier proyecto político: quedarse sin dinero).

Por eso es que Israel va a lanzar un operativo mayúsculo en el sur del Líbano. Ahora sí va por el éxito total, aunque eso implique ocupar territorio libanés desde la frontera hasta el río Litani. Y es que hay que limpiarlo todo, dejarlo libre de cualquier amenaza posible.

¿Significa que esta es la última guerra contra Hezbollá?

Es probable. Sin Irán —panorama que no tarda en darse—, el grupo terrorista libanés simplemente no tiene futuro.

Ha llegado la hora de escribir el capítulo final de esa historia, de esa guerra. Y Hezbollá no llegó preparado para ello. Se sacrificó por Irán, pero el sacrificio no fue suficiente para alterar la realidad, esa molesta condición que es como es, no como los imprudentes líderes de Hezbollá quisieran que fuera.
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Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío. Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío

Irving Gatell: Nace en 1970 en la Ciudad de México y realiza estudios profesionales en Música y Teología. Como músico se ha desempeñado principalmente como profesor, conferencista y arreglista. Su labor docente la ha desarrollado para el Instituto Nacional de Bellas Artes (profesor de Contrapunto e Historia de la Música), y como conferencista se ha presentado en el Palacio de Bellas Artes (salas Manuel M. Ponce y Adamo Boari), Sala Silvestre Revueltas (Conjunto Cultural Ollin Yolliztli), Sala Nezahualcóyotl (UNAM), Centro Nacional de las Artes (Sala Blas Galindo), así como para diversas instituciones privadas en espacios como el Salón Constelaciones del Hotel Nikko, o la Hacienda de los Morales. Sus arreglos sinfónicos y sinfónico-corales se han interpretado en el Palacio de Bellas Artes (Sala Principal), Sala Nezahualcóyotl, Sala Ollin Yolliztli, Sala Blas Galindo (Centro Nacional de las Artes), Aula Magna (idem). Actualmente imparte charlas didácticas para la Orquesta Sinfónica Nacional antes de los conciertos dominicales en el Palacio de Bellas Artes, y es pianista titular de la Comunidad Bet El de México, sinagoga perteneciente al Movimiento Masortí (Conservador). Ha dictado charlas, talleres y seminarios sobre Historia de la Religión en el Instituto Cultural México Israel y la Sinagoga Histórica Justo Sierra. Desde 2012 colabora con la Agencia de Noticias Enlace Judío México, y se ha posicionado como uno de los articulistas de mayor alcance, especialmente por su tratamiento de temas de alto interés relacionados con la Biblia y la Historia del pueblo judío. Actualmente está preparando su incursión en el mundo de la literatura, que será con una colección de cuentos.