MISILES DE RACIMO SOBRE ISRAEL: la venganza de Irán tras la decapitación del régimen

Israel acaba de hacer lo impensable:
decapitar el corazón del poder iraní.
Y la respuesta desde Irán no tardó.
La destrucción cayó del cielo
y cayó sobre civiles.

En cuestión de horas, desaparecen figuras clave del sistema:
Ali Larijani → cerebro político / posible sucesor.
Esmail Khatib → inteligencia y represión
Gholamreza Soleimani → control interno en las calles.
Es decir: Israel está atacando simultáneamente
política + inteligencia + control social, no solo militares.

Esto no es un ataque aleatorio.
Es un intento de desmantelar el régimen desde arriba.
No soldados.
No bases.
La cabeza del sistema.

Irán responde… pero no como antes.
No proxies.
No milicias.
Enviaron misiles directos con municiones de racimo.

Este tipo de arma no busca precisión.
Busca otra cosa:
saturar defensas
multiplicar explosiones
sembrar miedo
Es un mensaje que sólo puede venir de quien no respeta nada:

“Podemos hacer esto… y podemos hacerlo peor.”

Y el mensaje impactó en zona metropolitana de Tel Aviv
2 muertos en Ramat Gan
Edificios dañados, calles afectadas
Submuniciones sin explotar que son un peligro constante.
Y el acumulado crece:
14 muertos en Israel desde el inicio de esta fase del conflicto nos muestra una escalada visible, medible… y política.

Como un tablero de ajedrez sobre la mesa:
Israel está apostando por decapitar el régimen.
Irán está apostando por hacer pagar el precio en público.
Uno elimina líderes.
El otro expone vulnerabilidades.
Y ambos están enviando el mismo mensaje:
“No vamos a parar.”

Este ya no es un conflicto menor.
Y cada golpe… es más peligroso que el anterior.
¿Se imagina si Irán tuviera capacidad nuclear?

¿Le siguen creyendo a Irán, la tercera potencia petrolera del mundo, que sólo quería energía nuclear para encender focos?


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Ricardo Silva: