Irán presentó a Estados Unidos una nueva propuesta de negociación centrada en la apertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval como vía para poner fin a la guerra y abordar posteriormente las negociaciones nucleares. El canciller iraní Araghchi entregó el plan a Pakistán, después de que una propuesta inicial fuera rechazada por Trump. Se tiene previsto que el gobierno de Trump se reúna este día para analizar la iniciativa formulada por Teherán. En tanto, Araghchi tuvo un encuentro en Rusia con Putin, quien le afirmó que Moscú hará todo lo posible para que se logre la paz en Medio Oriente.
Netanyahu reafirmó la libertad de Israel para atacar objetivos de Hezbolá en todo el Líbano y argumentó que la acción militar contra el grupo terrorista contribuirá al avance de las conversaciones diplomáticas en curso con Beirut. El primer ministro destacó los “tremendos logros” contra Hezbolá, incluyendo la “eliminación” de su arsenal de cohetes, así como el reciente restablecimiento de una “zona de seguridad” en el sur del Líbano, la cual, dijo, “impide la posibilidad de una invasión al norte de Israel y ahora también evita el fuego directo de misiles antitanque”. Netanyahu señaló que solo queda alrededor del 10% del arsenal de cohetes de Hezbolá, pero que aún existen dos amenazas principales que plantea el grupo: sus cohetes de 122 milímetros y el uso de drones.
Las FDI anunciaron una serie de ataques aéreos contra infraestructura de Hezbolá en el valle de la Bekaa en el noreste de Líbano y otras zonas, en medio del tambaleante cese al fuego. Los ataques se produjeron tras los repetidos ataques recientes del grupo terrorista contra tropas de las FDI e Israel, incluyendo una agresión con drones el domingo que dejó un soldado muerto y seis heridos. El presidente del Líbano, cuyo gobierno está manteniendo conversaciones directas con Israel, condenó a Hezbolá por los ataques.
Si hoy fueran las elecciones en Israel, el nuevo partido de Bennett y Lapid, BeYajad, obtendría entre 24 y 27 de los 120 escaños de la Knéset, disputándose el puesto de primera fuerza electoral del país con el Likud de Netanyahu que lograría llegar a entre 25 y 33, según encuestas electorales publicadas por las principales cadenas de televisión israelíes. No obstante, pese a que el bloque de Netanyahu y sus aliados apenas conseguiría alrededor de 50 escaños y el primer ministro quedaría fuera del poder, el bloque opositor rozaría con significativas dificultades los 61 escaños necesarios para formar un gobierno.
Selección de noticias y guion: Germán Gómez
Realización: Alejandro Mendoza