Con las conversaciones de paz en marcha en Catar, Trump emitió señales contradictorias sobre el progreso de las negociaciones para poner fin a la guerra con Irán, prometiendo que cualquier acuerdo sería “grandioso y significativo” o que, en su caso, no habría ninguno. Casi todos los aspectos vitales del acuerdo siguen sin estar claros, incluyendo el futuro del programa nuclear y el arsenal de misiles de Irán, si el acuerdo abarcaría la guerra entre Israel y Hezbolá en el Líbano, y si Irán continuará ejerciendo control sobre el estrecho de Ormuz. Trump afirmó que sus negociadores no tenían prisa por cerrar el acuerdo y también instó a países como Catar y Arabia Saudita a adherirse a los Acuerdos de Abraham para normalizar las relaciones con Israel como parte del acuerdo inicial, algo que es muy improbable que acepten.
Netanyahu informó que dio instrucciones a las FDI para que aumenten los ataques contra Hezbolá, después de que un funcionario estadounidense indicara que Washington aprobaría una operación de mayor envergadura contra el grupo terrorista respaldado por Irán. Un dron lanzado por Hezbolá impactó horas antes en la localidad fronteriza de Metula, al norte del país, alcanzando una vivienda, pero sin causar heridos. El incidente llevó a ministros de extrema derecha a exigir un aumento de la ofensiva contra Hezbolá, ante la posibilidad de un acuerdo entre Irán y Estados Unidos que podría limitar la acción israelí contra el grupo terrorista.
Según dos fuentes consultadas por Reuters, Netanyahu ha comentado a personas de su confianza en conversaciones privadas que Israel tiene poca capacidad para influir en las decisiones de Trump sobre Irán. Los comentarios de Netanyahu se producen en un contexto en el que Israel ha quedado prácticamente excluido de las negociaciones para alcanzar un acuerdo inicial que ponga fin a la guerra.
Selección de noticias y guion: Germán Gómez
Realización: Alejandro Mendoza