Según fuentes israelíes citadas por el Canal 12, funcionarios estadounidenses instruyeron a Israel para que les notifique con antelación sobre los ataques selectivos contra Hezbolá y aclararon que no aprueban la demolición de edificios durante dichas operaciones.
El informe indica que Estados Unidos no se sorprendió por el reciente ataque selectivo en Beirut, en el que Israel intentó eliminar a Ali al-Husseini, comandante del sistema de misiles de la División Imam Hussein de Hezbolá.
Como parte de los mecanismos de coordinación entre Israel y Estados Unidos, que incluyen canales militares, diplomáticos y de seguridad, Israel informó a los estadounidenses antes de que surgiera la oportunidad operativa para llevar a cabo el ataque, según el informe.
Al-Husseini está afiliado a una fuerza vinculada a Irán, y los funcionarios israelíes consideraron el intento de eliminación como potencialmente significativo.
El informe también señalaba que se celebraron consultas en Israel durante las cuales se discutieron varias opciones limitadas. Dado que Israel no pudo atacar los principales bastiones de Hezbolá ni demoler edificios, la opción finalmente seleccionada implicó operaciones terrestres territoriales.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han estado operando sobre el terreno en Líbano, aunque, según informes, funcionarios israelíes creen que esto podría no resolver el problema de los drones explosivos. El informe añade que aumentar el número de soldados en un área más extensa podría crear objetivos adicionales para este tipo de ataques.
Según el informe, el objetivo actual de Israel es golpear duramente a Hezbolá, si bien podrían producirse nuevos incidentes con drones explosivos en diferentes lugares en un futuro próximo.
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