Presidente y Canciller de Irán fueron atacados en funeral de Khamenei

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, fueron atacados esta semana por extremistas radicales, informó The New York Times.

Según el informe, los incidentes ocurrieron el lunes durante la procesión fúnebre del difunto líder supremo de Irán, Ali Khamenei. Los atacantes eran miembros de facciones extremistas opuestas a las negociaciones con Estados Unidos.

Durante el funeral, el presidente Pezeshkian fue agredido por una turba de extremistas que intentó tirarlo al suelo mientras gritaban: “¡Muerte al conciliador!“.

Videos que circulan en redes sociales, posteriormente compartidos por la Oficina del Presidente, muestran a Pezeshkian desorientado y tambaleándose. Su equipo de seguridad finalmente lo evacuó a un lugar seguro mientras repelaba a la multitud.

El canciller, Abbas Araghchi, también identificado con el sector político más moderado de Irán, también fue atacado ese día.

Le arrojaron una piedra a Araghchi, obligándolo a refugiarse en un callejón. Otro video que circuló en redes sociales mostraba a los atacantes izando banderas, insultando al ministro y pidiendo abiertamente su asesinato.

Además, se siguen exhibiendo pancartas que piden el asesinato del presidente estadounidense Donald Trump.

En Mashhad, donde Khamenei será enterrado hoy tras las procesiones fúnebres que comenzaron hace seis días, los asistentes portaban un gran cartel que decía “Mataremos a Trump”.

Otra pancarta con el mismo mensaje fue colgada durante la noche en la fachada de un hotel en Mashhad.

El lunes, asistentes a la procesión fúnebre en Teherán llevaban una pancarta con el mismo mensaje.

El informe del New York Times señala las crecientes discrepancias y luchas internas de poder en la cúpula del gobierno de Irán, tras los renovados ataques de Estados Unidos y las dudas expresadas por Trump sobre el memorando de entendimiento.

Según el reporte, funcionarios iraníes describen el sistema político de Teherán como sumido en el caos en medio de acusaciones mutuas, sin que se haya decidido aún si reanudar la guerra o mantener la vía diplomática. Por otro lado, el entorno del Pezeshkian acusó a Estados Unidos de intimidación e incumplimiento de sus compromisos, pero condenó enérgicamente el ataque contra altos funcionarios iraníes y advirtió que la división interna beneficia al enemigo.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: © EnlaceJudío

Enlace Judío: