EL UNIVERSAL
14 de enero 2012- Y de repente, un hombre empieza a quitarse sus pantalones. Y luego una mujer. Y otra. Y un hombre más… Suman 10… 12 personas sin pantalones en un mismo vagón del Metro.
Salen del vagón, pero otros lo abordan. Las risas de las personas adentro no se ocultan, hasta una foto le piden a los chavos sin pantalones. Activan la cámara del celular y, entonces, posan entre bolas.
“¿Y por qué no tienen pantalones?”, pregunta una mujer después de reír una rato.
“¡Es que hace mucho calor! Usted también quíteselos”, responde uno de ellos. “¡Que se los quiten, que se los quiten!”, grita el resto.
La mujer no se anima, tampoco su amiga. Sólo aprovechan el momento sin pudor y piden otra foto del recuerdo.
Y aunque los comentarios estaban divididos en las redes sociales, entre quienes apoyaban la campaña del colectivo FlashMob México y quienes se convirtieron en los críticos, lo cierto es que sólo había un objetivo: “Tener toda la actitud para quitarte los pantalones en el Metro y hacer algo inusual”.
De esa manera respondieron 2 mil personas a la Estela de la Luz, uno de los dos puntos establecidos para la ciudad de México. El otro fue en el Parque Bicentenario, de donde salieron de la estación Refinería, de la Línea 7. El sitio final era el Monumento a la Revolución.
Un viaje distinto
“¡¿Están listos para la tercera edición de Viaje en Metro sin Pantaloneees?!”, gritó uno de los organizadores bajo la Estela de Luz.
Con el calor cayendo sobre la multitud, pidió a las personas reunidas desde las 11:30 horas hacer filas de 12 personas. Quienes acudieron debían entrar a uno de los vagones y, antes de llegar a la primera estación (Juanacatlán), quitarse los pantalones, salir y esperar el siguiente tren. El viaje comenzó, entonces, en la estación Chapultepec rebasado el mediodía.
Se dirigieron a la estación Tacubaya, transbordaron a la Línea 7 rumbo a Mixcoac. De Mixcoac a Zapata, de la Línea Dorada; otro transbordo hacia la Línea 3, todos juntos hasta Hidalgo. El último cambio fue a la Línea 2, para terminar en la estación Revolución.
Con el apoyo de las autoridades del STC Metro, la actividad en donde participaron más de 3 mil personas se desarrolló sin altercados, excepto por algún rostro de desagrado tras ver un ciclista, una azafata, un enmascarado o una estudiante… todos sin pantalones.