Una importante cadena de streaming está por estrenar la película Maestro, basada en la vida del compositor judeo-estadounidense Leonard Bernstein.
Uno de los máximos músicos del siglo XX, Bernstein destacó como pianista, director de orquesta y compositor, pero también como un gran divulgador de la cultura musical. Por eso vale la pena conocer un poco de su vida, y un mucho de su música.
Sin embargo, lo que lo va a tener en boca de muchas personas será otro detalle, más bien bizarro: para representar el papel de Bernstein, el director y actor protagonista de la película, Bradley Cooper, decidió usar una prótesis para agrandar el tamaño de su nariz.
Y explotó el debate: ¿Se trata de un estereotipo antisemita? ¿Estamos otra vez ante una caricatura perniciosa centrada en la famosa “nariz judía”? Irving Gatell nos explica todo esto y más, acaso tan sólo para recordarnos que esa prótesis se usó en la película sólo por una razón muy simple y evidente: más allá de prejuicios y estereotipos, lo cierto es que Leonard Bernstein tuvo una nariz enorme.
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