Tres canciones judías de amor para este 14 de febrero

Cada idioma es especial porque carga consigo la historia y la filosofía de la cultura que lo creó. Nunca se dice lo mismo cuando se hablan dos lenguas distintas. Lo mismo ocurre en el amor, nadie ama de la misma forma que otro ama. Por eso, para celebrar el Día del Amor y la Amistad compilamos tres canciones judías, escritas en distintas lenguas, que hablan del amor. Esperamos les guste.

Tumbalalaika. Idish

Si creciste en una casa ashkenazi (judeoeuropea) lo más probable es que hayas escuchado esta canción más de cien veces en tu vida. Incluso hoy sigue siendo una de las canciones en idish más conocidas y tocadas en el mundo. Trata sobre un joven que se encuentra indeciso sobre a qué mujer invitar a bailar. Ofrece un acertijo que es contestado por otra joven. Los sonidos y la letra imitan un baile, “Tumbalalaika” es un término inventado: une a la palabra “tum” que significa “ruido” en idish y a la palabra “balalaika” que es el nombre de un instrumento de cuerdas ruso. La repetición de la palabra marca el ritmo de la canción y es el elemneto a través del cual se insinúa el baile que ocurre entre ambos jóvenes.

Dentro del acertijo que uno dice al otro y en sus respuestas se encuentran metáforas del amor y la añoranza. El joven pregunta ¿qué puede crecer sin lluvia, qué puede arder sin fin y qué puede añorar sin lagrimas?; la joven contesta que una roca crece sin lluvia, el amor arde sin fin y un corazón añora sin lágrimas. En cierta forma, la canción invita a su interlocutor a explorar las dimensiones tan profundas que las emociones tienen sobre cada individuo, y plantea el tema en el contexto de un amor joven y nuevo.

Kondja Mia. Ladino

Esta canción fue escrita en ladino, el idioma que se mantuvo entre judíos ibéricos tras ser expulsados de España y Portugal. No es tan tradicional o conocida en la actualidad; la versión que se presenta es una interpretación de Yama Ensamble, un conjunto musical que se dedica a recopilar y dar vida al amplio repertorio musical judío que ha existido a lo largo de los siglos; buscan descubrir e interpretar canciones en casi todos los idiomas que rodean a la cultura judía. En la canción (Kondja mia) un joven habla sobre la pasión, la angustia y el deseo que siente hacia la mujer que ama. Se dirige a ella y le pide que por favor le hable, que ponga fin a su dolor, al fuego que lo consume.

Shufi Fiya. Darija

La artista Lala Tamar es una sinfonía de idiomas y culturas ella misma. Israelí, de origen brasileño y marroquí, a través del canto, recupera las culturas de sus dos padres y expresa la alegría que siente al de ser parte de ellas. Esta canción está en darija, el idioma de su madre y de muchos judíos marroquíes. En ella un enamorado habla sobre los ojos de su amada, sobre la belleza de su voz y la alegría que le trasmite escucharla. Pide que le regresen con ella: “¿A dónde voló mi corazón y cómo cayeron mis piernas? Nunca podría olvidar su voz”.

Aranza Gleason: Aranza Gleason se define a sí misma como una judía en el exilio. Nació con una raíz dividida como sus poetas favoritos; busca y ama al judaísmo, pero como a los personajes que lee, éste, también se le escapa de las manos. Estudió Lengua y Literatura Inglesa en la UNAM y ha trabajado en Enlace Judío desde el 2017. Le gusta leer, viajar y experimentar el mundo de forma libre.