Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han iniciado una nueva etapa en su operación terrestre en la Franja de Gaza, marcando una significativa escalada en el conflicto. El ejército israelí emitió órdenes de evacuación para toda el área de Rafah, en el sur de Gaza, señalando que reanudarán la lucha “con gran fuerza” para eliminar las capacidades de las organizaciones terroristas en la región.
La operación, que se prevé que dure varias semanas, comenzará con ataques aéreos masivos en las zonas evacuadas. Posteriormente, las fuerzas terrestres de las FDI avanzarán más hacia Gaza desde las zonas de amortiguamiento que actualmente controlan, expandiéndolas y reduciendo el territorio bajo control de Hamas y poblado por civiles. Los principales avances se realizarán simultáneamente desde el norte y el sur de la Franja.
El área de evacuación abarca una extensa franja de tierra entre Rafah y Khan Younis, donde hasta ahora las FDI no habían operado con fuerzas terrestres. Aunque no se requerirá la movilización de reservistas adicionales, elementos de cuatro divisiones participarán en la campaña si Hamas no se rinde antes del avance.
En una medida controvertida, Israel ha anunciado que no permitirá el ingreso de ayuda humanitaria, al menos durante las primeras etapas del impulso militar.
Durante las últimas cuatro semanas, Israel ha bloqueado todas las fuentes de alimentos, combustible, medicinas y otros suministros para la población de Gaza, que supera los 2 millones de palestinos. Las autoridades israelíes justifican esta acción citando la negativa de Hamas a extender la primera fase del acuerdo de cese al fuego y liberar a más rehenes.
El Primer Ministro Benjamín Netanyahu ha declarado que el gabinete de seguridad votó el sábado por la noche para aumentar la presión sobre Hamas. Esta operación de “máxima presión” está diseñada como un último esfuerzo para que Hamas acepte las demandas de Israel para un acuerdo sobre los rehenes.
Las demandas de Israel incluyen la liberación de 11 rehenes vivos el primer día de un cese al fuego de 40 días, con uno de ellos siendo el ciudadano estadounidense Edan Alexander. Además, Hamas deberá proporcionar información sobre todos los rehenes restantes y entregar la mitad de los rehenes fallecidos que aún retiene.
Israel ha expresado su disposición a participar en conversaciones para poner fin a la guerra, pero insiste en lograr sus objetivos bélicos: el desarme de Hamás y otros grupos terroristas de Gaza, el exilio de los líderes de Hamas y una nueva estructura de gobierno que no incluya a la organización. Las FDI también mantendrán una zona de amortiguamiento para proteger a las comunidades fronterizas israelíes.
Si Hamas persiste en su negativa a cumplir con las exigencias israelíes, las Fuerzas de Defensa de Israel están preparadas para tomar medidas aún más drásticas. En tal escenario, las FDI podrían emitir órdenes de emergencia para movilizar un gran número de reservistas. El objetivo de esta movilización masiva sería emprender una operación a gran escala para retomar el control total de la Franja de Gaza y derrotar definitivamente a Hamas en combate directo.
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