El exjefe del servicio de seguridad del Shin Bet, Yoram Cohen, dijo este lunes que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, le había pedido descalificar a Naftali Bennett para servir en el gabinete de seguridad tras enterarse de que Bennett fue expulsado del la unidad de comando de las FDI Sayeret Matkal por “cuestiones de lealtad”, informó Haaretz.
Cohen hizo los comentarios durante una entrevista con la Radio del Ejército y afirmó que rechazó la solicitud del Primer Ministro. “Cuando era Jefe del Shin Bet, el Primer Ministro me llamó en privado y me dijo: ‘Mira, hace poco recibí información sobre Bennett, de cuando era oficial o soldado del Matkal, de que fue expulsado de la unidad por cuestiones de lealtad. Así que, si fue expulsado por cuestiones de lealtad, no puede formar parte del gabinete de seguridad'”.
“No me pidió que verifique, me pidió que lo descalifique para el gabinete por esto, como si no tuviera autorización de seguridad”, agregó Cohen.
“Le dije, ‘¿hablas en serio respecto a esta solicitud? En primer lugar, ¿qué tiene que ver lo ocurrido hace 30 años con lo que estamos discutiendo ahora? En segundo lugar, no haré tal cosa'”.
“Este es el Primer Ministro pidiéndole al Jefe del Shin Bet que descalifique o use su poder para descalificar a un rival político. ¿No es impactante? ¿No es inquietante? En este caso, le dije que no, ¿y si alguien más le hubiera dicho que sí?”.
Cohen dijo que cree que Netanyahu hizo la solicitud “por motivos políticos. Tampoco me proporcionó toda la información [de fondo], y no estoy seguro de que la información era correcta ni precisa, pero, de cualquier manera, utilizar al Jefe del Shin Bet para descalificar a un oponente político es muy grave”.
La oficina de Netanyahu calificó las afirmaciones de Cohen de “noticias falsas” y dijo que se convirtió en un político más “que intenta encubrir la corrupción del Shin Bet bajo la protección de Ronen Bar con mentiras ridículas”.
Bennett dijo en respuesta: “Cohen hoy expuso las mentiras de Netanyahu y su paranoia sobre mí”.
Tachó de infundada la afirmación de que había sido despedido de Sayeret Matkal. “En 1992, cumplí mi período como soldado en el Matkal junto con el resto de mis compañeros del equipo Giora“, agregó.
Cohen comentó además que, tras una misión delicada, Netanyahu le pidió vigilar a las autoridades de defensa y él se negó.”Me parecía una locura hacer algo así, sin ninguna sospecha específica, vigilar a las autoridades de defensa. ¿Entiendes lo que significa vigilar a toda la comunidad de inteligencia en Israel: al Jefe de la Inteligencia Militar, al Jefe del Estado Mayor, al Shin Bet y a todos los altos mandos de una manera tan intrusiva?”.
Explicó que Netanyahu “quería que utilice todas las herramientas que teníamos contra aquellos que tenían acceso a secretos: El entonces jefe del Estado Mayor, Benny Gantz, el jefe de la Inteligencia Militar, [Aviv] Kojavi, y todos sus subordinados. Se refería a cientos de personas. No mencionó ningún nombre, solo a todos los involucrados en secretos relacionados con una determinada operación. No quería que se filtrara nada”.
Según un reportaje del programa de investigación “Uvda”, Netanyahu le pidió a Cohen en 2018 que escuche las llamadas telefónicas de Gantz, entonces jefe de las FDI, y del exjefe del Mossad, Tamir Pardo, para evitar filtraciones de información clasificada. Cohen se negó.
Seis años después, confirmó la información en una entrevista con Roni Kuban y Omri Assenheim en la radio Kan Reshet Bet. Cohen declaró que Netanyahu temía filtraciones de información sensible y, por lo tanto, le pidió “activar mis herramientas para que todo aquel que comparte un secreto sea vigilado por el Shin Bet y que, si alguien filtraba algo, nos ocupemos de él”.
Cohen hizo los comentarios como ejemplos de las medidas que el Netanyahu podría tomar en el futuro. “Si un grupo de personas quiere protestar, podría pedirle al Jefe del Shin Bet que active las herramientas a su disposición”, señaló.
Netanyahu no negó el relato de Cohen y afirmó que “buscaba proteger secretos de Estado cruciales, había recibido la opinión de asesores legales, había actuado conforme a la ley y no había perjudicado los derechos de nadie”.
El líder de la oposición, Yair Lapid, afirmó que el relato de Cohen es nada menos que “un terremoto”.
“Netanyahu intentó utilizar al Shin Bet para fabricar complots y eliminar a un oponente político”, declaró Lapid. “Así no se comporta un Primer Ministro; así se comporta el jefe de una organización criminal”, dijo.
El mes pasado, el exjefe del Shin Bet, Nadav Argaman, dijo en una entrevista con el Canal 12 que si Netanyahu actúa contra la ley, revelará “todo lo que sabe de él”.
Argaman afirmó que, “por ahora”, se guarda todo lo ocurrido con el Primer Ministro. Aseguró que es indiscutible que los jefes del Shin Bet “saben mucho”, y agregó que si consideran que “hay cosas que sabemos que ponen en peligro la seguridad del Estado de Israel, se utilizarán conforme a la ley”.
“Si llego a la conclusión de que el Primer Ministro ha decidido actuar contra la ley, no tendré más remedio que revelar todo lo que sé”, apuntó.
Tras la entrevista, Netanyahu presentó una denuncia ante el comisario de policía Danny Levy, y Argaman fue interrogado por la unidad antifraude del Distrito Central de Policía bajo sospecha de chantajear y amenazar al Primer Ministro.
La Corte Suprema de Justicia escuchará mañana las peticiones contra la destitución del actual jefe del Shin Bet, Ronen Bar.
En una carta a los jueces, adjunta al dictamen de la Fiscal General, Bar detalló los motivos de su destitución, incluyendo su negativa a proporcionar a Netanyahu una opinión que permita evadir dar testimonio en su juicio y desplegar las facultades del Shin Bet contra civiles.
Ayer, Netanyahu y su gabinete solicitaron a la Corte Suprema ignorar la carta, alegando que no está debidamente adjunta al dictamen de la Fiscal General.
En la carta, Bar escribió que Netanyahu le exigió repetidamente presentar un dictamen, indicando que el Primer Ministro no dar testimonio regularmente en su propio juicio penal por razones de seguridad. Afirmó que su negativa es el motivo de la supuesta “falta de confianza” de Netanyahu en él.
Añadió que está obligado a mantener su independencia profesional en todo lo relacionado con el ejercicio de las facultades del Shin Bet para actuar contra ciudadanos israelíes. Bar no especificó a qué se refería y solicitó declarar ante la Corte a puerta cerrada.
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