Greta pide auxilio para no ser secuestrada / Desde las calles de Israel

La miopía del mundo tiene como única imagen de Gaza ciudades destruidas, niños sucios, descalzos, mujeres plañideras elevando brazos al cielo. Todo eso es cierto, pero es solo la fachada.

Debajo de todo ese dolor calculado, planeado y justificado por los líderes en Gaza, existe una sofisticada, innovadora y multimillonaria red criminal, más al estilo de mafias del 007 o Misión Imposible. No son insurgentes a caballo tipo revolución mexicana.

Son bandas conectadas globalmente que planifican sus ataques y su imagen a las masas. Ellos, las bandas de Gaza saben lo que les abona, les beneficia, les lava imagen.  Porque además el apoyo externo es ilimitado. Desde Irán, Qatar y vaya usted a saber qué otros facinerosos.

La imagen pública de Greta les beneficia, porque los mantiene en la escena mundial.

Por eso la gente del barco de Greta grabó video mensajes afirmando que el ejército los había secuestrado, porque sabían que después ya no podrían afirmar semejante mentira.

Después, lanzan los teléfonos al mar para evitar que el ejército se los confisque y verifique quiénes son sus contactos, sus patrocinadores.

Porque, más allá de un espectáculo de megalómanos, se trata de poner en los titulares y en la conversación diaria, una agenda global que incluye la expansión del Islam radical.

Es este sentido, Israel es la resistencia genuina, pese a todo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores publicó un comunicado en inglés:

“La zona marítima frente a la costa de Gaza está cerrada a los buques, conforme al derecho internacional. El yate afirma proporcionar ayuda humanitaria, pero en realidad se trata de una maniobra mediática con fines publicitarios: un ‘yate selfie’. Instamos a todas las partes a actuar con responsabilidad y a enviar la ayuda humanitaria a través de los mecanismos coordinados y no mediante provocaciones”.

En las últimas dos semanas, más de 1200 camiones de ayuda han entrado en Gaza desde Israel. El Fondo Humanitario para Gaza ha distribuido casi 11 millones de comidas directamente a la población civil de Gaza.

El espacio marítimo de Gaza sigue siendo una zona de conflicto activa, y Hamás ya ha utilizado las rutas marítimas para perpetrar ataques terroristas, incluyendo la masacre del 7 de octubre.

Los intentos no autorizados de romper el bloqueo son peligrosos, ilegales y socavan los esfuerzos humanitarios en curso.

Israel Katz ordenó a los militares mostrar a los activistas la película sobre las atrocidades del 7 de octubre.

Israel confirmó que había tomado el control del barco y lo estaba remolcando hacia el puerto de Ashdod en un comunicado publicado a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, que decía que el “yate selfie” estaba “dirigiéndose de manera segura a las costas de Israel”.

“Se espera que los pasajeros regresen a sus países de origen”, añadió.

Mientras, jóvenes anónimos, de la edad de Greta, luchan en Gaza por liberar a los secuestrados, acabar con los grupos criminales y además, alimentar a la población.

Estos jóvenes, de la edad de Greta, arriesgan la vida por su supervivencia, mientras otros sólo buscan alimentar su ego a costa de la seguridad de los judíos.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío
Ricardo Silva: