Los ataques con misiles iraníes contra Israel han estado acompañados de una amplia campaña de propaganda destinada a convencer a la población local de que Irán está ganando la guerra contra el Estado judío.
Por ejemplo, el Tehran Times distribuyó un video producido por inteligencia artificial que mostraba falsamente la destrucción generalizada en Tel Aviv. Aunque el video fue fabricado y no mostró hechos reales, tuvo una gran repercusión en línea.
Los medios estatales iraníes también afirmaron haber derribado dos aviones de combate israelíes F-35 y capturado a una piloto israelí llamada “Sarah Ahronot“. Estas afirmaciones circularon ampliamente con imágenes que las acompañaban.
Sin embargo, funcionarios israelíes y analistas independientes han confirmado que estos informes carecen de fundamento. La supuesta foto de la piloto capturada era en realidad de un oficial de la Armada chilena de 2021, y las imágenes de los restos no coincidían con los de los aviones F-35.
Increíblemente, los medios iraníes, incluida la Agencia de Noticias de la República Islámica, incluso difundieron historias de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, huyó a Grecia ante las represalias iraníes.
Los iraníes tampoco tienen reparos en hacer afirmaciones contradictorias. La indignación generada tras el ataque iraní a un hospital en Beer Sheva fue seguida por la afirmación iraní de que el ataque tenía como objetivo una base militar cercana de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y que el hospital había sido alcanzado accidentalmente, según World Israel News.
Cuando esto resultó insuficiente, se difundió un vídeo que supuestamente mostraba que había docenas de tanques israelíes ocultos en un garaje secreto bajo el hospital.
En un intento por evitar que la población local descubriera lo que realmente está sucediendo, el régimen iraní bloqueó recientemente internet en todo el país.
Este bloqueo informativo busca evitar la difusión de información que contradiga a los medios estatales, proteger al público iraní de narrativas alternativas y reforzar la versión del régimen.
Ayer, el Ministerio de Comunicaciones iraní anunció la imposición de restricciones temporales al acceso a internet, alegando condiciones especiales y la necesidad de prevenir la explotación enemiga y los ciberataques.
El gobierno instó a los ciudadanos a usar aplicaciones nacionales e incluso recomendó desinstalar WhatsApp, alegando que representaba un riesgo para la seguridad.
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