En una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores iraní en Moscú, el líder ruso afirma que los ataques contra la República Islámica son “injustificados“, pero no señala el ataque estadounidense a las instalaciones nucleares.
El presidente ruso, Vladímir Putin, condenó este lunes los ataques contra Irán como “no provocados” e “injustificados” durante una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aunque no anunció ningún respaldo concreto para su aliado clave en Medio Oriente.
Moscú es un respaldo crucial para Irán, pero no se ha alineado de forma contundente con Teherán, incluso después de que Estados Unidos lanzara ataques contra sus instalaciones nucleares el fin de semana.
“Esta agresión absolutamente no provocada contra Irán es injustificada”, dijo Putin a Araghchi en unas declaraciones televisadas al inicio de su reunión.
Putin no mencionó directamente los ataques estadounidenses, y se refirió en términos generales a los “bombardeos” contra Irán, aunque el Kremlin había dicho más temprano este lunes que condenaba y lamentaba los ataques estadounidenses.
“Ha habido una nueva escalada de tensiones en la región, y, por supuesto, condenamos esto y expresamos nuestro profundo pesar al respecto”, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, a los periodistas poco antes de la reunión entre Putin y Araghchi en el Kremlin.
Putin se ha postulado como mediador entre Irán e Israel —que lanzó la ofensiva contra Irán a principios de mes—, una idea que el presidente estadounidense Donald Trump rechazó la semana pasada.
Araghchi dijo a Putin que Rusia ha sido un “socio y compañero” de Teherán, y elogió las relaciones entre ambos países como “muy estrechas y duraderas”.
“Irán está ejerciendo una defensa legítima frente a estas agresiones”, añadió.
Desde que Israel lanzó su oleada de ataques el 13 de junio —lo que provocó represalias iraníes con misiles balísticos y drones—, Rusia no ha ofrecido públicamente ayuda militar a Teherán.
Putin y otros funcionarios también han minimizado las obligaciones de Moscú en virtud de un amplio acuerdo de asociación estratégica firmado con Teherán hace apenas unos meses, subrayando que no se trata de un pacto de defensa mutua.
Putin dijo en la reunión que Rusia estaba “haciendo esfuerzos para ayudar al pueblo iraní”, sin entrar en detalles.
Consultado sobre qué tipo de apoyo específico podría ofrecer Moscú, Peskov respondió: “Todo depende de lo que necesite Irán. Hemos ofrecido nuestros servicios de mediación”.
Peskov también aseguró que los ataques estadounidenses no afectarían las relaciones bilaterales entre Moscú y Washington, aludiendo a que se trataban de “asuntos distintos”.
El presidente Trump y funcionarios israelíes han especulado públicamente sobre la posibilidad de asesinar al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y sobre un posible cambio de régimen, una medida que Rusia advierte podría desestabilizar aún más Medio Oriente.
Araghchi debía entregar a Putin una carta de Jamenei solicitando su respaldo, según una fuente citada por Reuters.
Fuentes iraníes también dijeron a Reuters que Irán no está satisfecho con el apoyo recibido hasta ahora por parte de Rusia, y que espera que Putin haga más para respaldarlo frente a Estados Unidos e Israel, aunque no detallaron qué tipo de ayuda desean.
No obstante, Putin —cuyo ejército libra una guerra de desgaste en Ucrania desde hace cuatro años— ha mostrado poco interés en enfrentarse con Estados Unidos por Irán, justo cuando Trump intenta recomponer los lazos con Moscú.
La semana pasada, Putin declaró que Irán no le había solicitado ningún tipo de apoyo.
Mediación
Putin ha ofrecido repetidamente actuar como mediador entre Irán y Estados Unidos, y ha transmitido sus propuestas para resolver el conflicto, al tiempo que defiende el derecho de Irán al acceso a la energía nuclear civil.
El presidente ruso aseguró que Israel le dio garantías sobre la seguridad de los especialistas rusos que colaboran en la construcción de dos nuevos reactores en la planta nuclear de Bushehr durante los bombardeos.
Aunque Moscú ha comprado armas a Irán para su guerra en Ucrania y firmó un acuerdo de asociación estratégica de 20 años con Teherán a principios de este año, su relación —que se remonta a siglos atrás— ha sido por momentos conflictiva.
En Rusia, hay llamados para que el Kremlin respalde a Irán del mismo modo en que Washington apoya a Ucrania, incluyendo el envío de sistemas de defensa aérea, misiles e inteligencia satelital.
En el Consejo de Seguridad de la ONU, el domingo, Rusia, China y Pakistán propusieron que los 15 miembros adoptaran una resolución exigiendo un alto el fuego inmediato e incondicional en Medio Oriente tras los ataques estadounidenses.
El embajador de Rusia ante la ONU, Vasily Nebenzia, recordó cómo el entonces secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell, argumentó en 2003 que el presidente iraquí Sadam Husein representaba un peligro inminente por su arsenal químico y biológico.
“Una vez más se nos pide creer en los cuentos de hadas de Estados Unidos, para volver a infligir sufrimiento a millones de personas en Medio Oriente. Esto refuerza nuestra convicción de que la historia no ha enseñado nada a nuestros colegas estadounidenses”, afirmó.
Los ataques estadounidenses del domingo ocurrieron una semana después del inicio de la ofensiva israelí, que comenzó el 13 de junio con el objetivo de eliminar a los principales líderes militares de Irán, científicos nucleares, sitios de enriquecimiento de uranio y su programa de misiles balísticos.
Israel sostiene que esta campaña es necesaria para evitar que la República Islámica concrete su declarado plan de destruir el Estado judío.
Irán, que ha manifestado abiertamente su intención de eliminar a Israel, niega su intención de adquirir armas nucleares. Sin embargo, ha enriquecido uranio a niveles que no tienen aplicación pacífica, ha impedido la inspección internacional de sus instalaciones nucleares y ha ampliado su capacidad de misiles balísticos. Israel afirma que Irán ha dado pasos recientes hacia la obtención de armas nucleares.
Como represalia, Irán ha lanzado más de 550 misiles balísticos y alrededor de 1,000 drones contra Israel. Según autoridades sanitarias israelíes, hasta el momento estos ataques han dejado 24 muertos y miles de heridos. Algunos de los misiles impactaron en edificios residenciales, una universidad y un hospital, causando daños severos.
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