La Fiscalía del Estado presentó una acusación formal ante el Tribunal de Distrito de Nazaret contra Yoni Segal (18) y Nehorai Mizrahi (20), residentes de Tiberíades, por cargos de contacto con un agente extranjero, transmisión de información al enemigo y obstrucción de procedimientos legales.
Según la acusación, a mediados de mayo, los acusados contactaron con agentes iraníes a través de la aplicación Telegram.
Yoni Segal y Nahorai Mizrahi transmitieron información confidencial a Irán e intentaron espiar, incluyendo planes para asesinar a un alto cargo israelí, según revela la acusación.
Los agentes iraníes se presentaron inicialmente como “kaplanistas de izquierda” y les pidieron que realizaran tareas, como escribir las palabras “Bibi es un dictador” en una nota y quemarla, a cambio de pagos en criptomonedas.
Tras varias tareas, los agentes iraníes ordenaron a los acusados adquirir “teléfonos operativos” especiales, ocultar su identidad y realizar tareas avanzadas de espionaje.
Se les ordenó fotografiar e investigar centros comerciales en Haifa, Tel Aviv y Netanya, así como el Hospital Ichilov de Tel Aviv. Como parte de las tareas, los acusados transmitieron información detallada sobre las medidas de seguridad, la ubicación de las cámaras, el número de guardias de seguridad y las entradas a las instalaciones.
Posteriormente, los agentes iraníes ofrecieron a los acusados viajar a Irán para recibir entrenamiento para llevar a cabo el asesinato de una figura importante en Israel, a cambio de 200.000 shekels cada uno.
Los acusados aceptaron la oferta. Además, los agentes iraníes indagaron sobre la compra de armas y drones, y los acusados se presentaron como si tuvieran acceso a armamento y equipo militar, según Israel National News.
Aunque los acusados sabían que estaban en contacto con agentes iraníes, continuaron con sus actividades e incluso solicitaron tareas adicionales. Uno de los acusados llegó a eliminar las comunicaciones con los agentes iraníes para intentar ocultar pruebas. En la solicitud de prisión preventiva hasta el final del proceso, la fiscalía añadió: «Durante el período en que se desarrollaba la guerra entre Israel e Irán, uno de los mayores y más peligrosos enemigos de Israel, el desprecio que sentían los acusados por la seguridad del Estado y el peligro que representaban para la seguridad pública son evidentes».
Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío