Malke Tartakovski, escritora, periodista y poeta judía mexicana, nació el 31 de julio de 1944 en la Ciudad de México y falleció el 26 de noviembre de 2018. Su vida estuvo marcada por una gran pasión por las letras y una dedicación incansable a la literatura, la poesía y el periodismo.
Malke Tartakovski nació en una familia de origen polaco, ruso y ucraniano que llego a México durante la Segunda Guerra Mundial, huyendo de la persecución y la guerra en Europa. Sus padres José Olechnowicz y Elena Rosen, se establecieron en la Ciudad de México. A pesar de sus raíces, siempre estuvo orgullosa de haber nacido y vivido durante su infancia en Tepito, un barrio emblemático de la Ciudad de México. Su manera de hablar, que incluía el caló característico del centro de la ciudad, es un reflejo de la importancia que tuvo Tepito en su vida personal y profesional.
Malke, quien fuera registrada con el nombre de Marlene Olechnowicz Rosen, no se sabe exactamente en qué momento comenzaron a llamarle Malke; pero a ella no le gustaba que la llamaran Marlene, ya que su padre había elegido ese nombre en honor a la cantante y actriz, Marlene Dietrich.
La historia de amor y apoyo de Malke y Yuri
Malke y Yuri Tartakovski se casaron en 1962, cuando Malke tenía 17 años y Yuri 27. La pareja tuvo dos hijos: Bernardo Tartakovski (1963-2011) y Dan Tartakovski Olechnowicz. A pesar de las expectativas sociales de la época, Yuri siempre apoyó a Malke en su pasión por la escritura y su carrera como periodista. Celebró sus éxitos y la animó a seguir adelante, incluso cuando otros la juzgaban por su decisión de trabajar fuera del hogar.
La pareja tenía una relación muy especial, donde las divergencias en sus puntos de vista los hacían un equipo muy complementario. Yuri admiraba a Malke por su ingenio, ironía y picardía, y ella encontró la manera de compaginar su pasión por las letras con su vida.
Yuri Tartakovski, ingeniero civil destacado, siguió el camino de profesionalización común entre la primera generación de judíos nacidos en México, estudiando en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Optó por la ingeniería civil después de considerar inicialmente la química, influenciado posiblemente por la herencia familiar en la construcción.
Un tío abuelo de Yuri, Jacobo Tartakovski, inventó un método para convertir tractores en tanques en Ucrania, lo que le valió la Medalla de los Trabajadores Distinguidos en 1938. Esta innovación demuestra la capacidad innovadora de la familia Tartakovski.
A los 17 años, Yuri inició sus estudios en la Escuela Nacional de Ingeniería de la UNAM en 1952, ubicada en el Palacio de Minería en el Centro Histórico. Como estudiante de primer ingreso, experimentó las tradicionales “perradas” o novatadas. El 12 de mayo de 1958, Yuri completó con éxito su examen profesional para obtener el título de Ingeniero Civil con una tesis sobre losas reticulares, técnica innovadora en México en ese momento.
Yuri se asoció con su hermano Julio Tartakovski, arquitecto, formando la sociedad Tartakovski Hermanos. Juntos, erigieron casi trescientas obras en la segunda mitad del siglo XX, muchas considerados hitos en la construcción mexicana. Su éxito se basó en la honestidad, rectitud, disciplina y orden, lo que les permitió convertirse en referentes en la industria de la construcción en México.
Bernardo Tartakovski: Nació en 1963 y se graduó como Ingeniero Electrónico en la Universidad Autónoma Metropolitana. También obtuvo una Maestría en Alta Dirección en la Universidad Anáhuac y fue autor del libro “La Psicología del Cáncer”. Falleció en 2011.
Dan Tartakovski Olechnowicz: Es un individuo destacado por su compromiso con la defensa y promoción de los derechos humanos. Ha recibido diversos premios y reconocimientos, incluyendo dos doctorados y el título de Embajador honorario de Bulgaria.
Malke destinaba las madrugadas para escribir, preparándose un café y encendiendo un cigarro. Este ritual le permitía concentrarse y comenzar a escribir en la máquina que le regaló Yuri. Con el apoyo de su esposo, Malke pudo trazar su propio camino y convertirse en la escritora y periodista que siempre quiso ser.
Tepito fue más que un barrio para Malke; fue un lugar que la marcó profundamente. La cultura, la gente y la vida cotidiana de este lugar se reflejan en su obra literaria, que es una mezcla de poesía, ensayo y narrativa. Su orgullo por haber nacido y vivido en Tepito se traduce en una escritura que es auténtica y genuina, y que refleja la riqueza cultural y la diversidad de México.
De hecho, quizá el haber vivido una parte de su niñez entre gente sencilla, la convirtió en una persona sencilla incluso en su faceta como escritora. A pesar de su profundo amor por las letras y la escritura, nunca se vanagloriaba de sus logros y aceptaba con humildad los elogios que recibía por su trabajo.
No es de extrañar, de hecho, que Tepis Company sea quizá uno de sus libros más conocidos y celebrados, cuenta actualmente con cinco reediciones. Es una especie de tributo donde conocemos y dialogamos con los personajes que habitaron el Tepito de su niñez.
En 1985, Malke Tartakovski asumió la presidencia de la Asociación de Periodistas y Escritores Israelitas de México (APEIM), convirtiéndose en la primera mujer en ocupar este cargo en la historia de la institución. Con una trayectoria literaria robusta y una amplia experiencia en la colaboración con diversos medios impresos, Malke estaba bien posicionada para liderar a la APEIM.
Un mandato breve pero significativo, aunque su mandato duró apenas un año, Malke se dedicó con fervor a preservar y fortalecer los principios internos de la Asociación. Se enfocó en la cohesión interna, trabajando para unir a los escritores judíos en México y guiar a una nueva generación de jóvenes escritores hacia nuevos horizontes. Su liderazgo fue un paso importante en la historia de la APEIM, y su legado sigue siendo relevante en la actualidad.
Malke publicó 20 libros, incluyendo prosa, poesía, monólogos, corridos mexicanos y novela.
- Una rosa… Un pensamiento (1976) poema.
- Sed por ser (1977) dialogo, poema, cuento, relato, monólogo.
- Tepis Company, Poema, dialogo, carta, relato.
- Palabras en Silencio (1980) poema, diálogo, carta, relato, cuento.
- Feria de Conciencias (1982) poema, cuento, diálogo, monólogo.
- Lollita de Frijoles (1982) poema, cuento, relato.
- Querencias (1988) poema, diálogo, cuento, monólogo, artículo, corrido.
- Alazar (1977) Novela alegórica.
- Jaula de Agua (2004) novela, una novela que narra la historia de una mujer en un entorno difícil.
- Cage of Water (2004) novela.
- Calendario (2003) poesía.
- Quiero Morir Cantando (2004) corrido mexicano.
- Neshamot (2010) poesía.
- Limadura de silencios (2010) poesía.
Aunque Malke Tartakovski publicó numerosos libros y artículos a lo largo de su carrera, también dejó una serie de trabajos no publicados que reflejan su creatividad y dedicación a la literatura. Algunos de estos trabajos incluyen:
- Lluvia de hojas: un guion cinematográfico que explora temas de amor y pérdida.
- Tareas: una colección de poemas que reflejan la vida cotidiana y las emociones humanas.
- El profeta sin regreso: un guion cinematográfico que narra la historia de un hombre que busca encontrar su propósito en la vida.
Estos trabajos no publicados ofrecen una visión más profunda de la creatividad y la visión de Malke Tartakovski, y son un testimonio de su pasión por la literatura y el cine. Aunque no fueron publicados en vida, estos trabajos pueden ser una valiosa contribución a la literatura mexicana y un legado importante para futuras generaciones.
Malke Tartakovski fue una escritora y poeta que se destacó por su capacidad para colaborar con otros artistas y creadores. A lo largo de su carrera, trabajó en proyectos que combinaron la literatura con otras formas de arte, como la pintura y el teatro. Algunas de sus colaboraciones más destacadas incluyen:
- En el vuelo (1986): una prosa poética que explora la obra del pintor mexicano Leonardo Nierman. En este trabajo, Malke Tartakovski se inspira en las formas y colores de la pintura de Nierman para crear un texto que es a la vez poético y descriptivo.
- Miscelánea surrealista para Hugo Arguelles (1988): un poema y prosa poética que rinde homenaje al dramaturgo y escritor mexicano Hugo Arguelles. En este trabajo, Malke Tartakovski se sumerge en el mundo surrealista de Arguelles y crea un texto que es a la vez onírico y provocativo.
Estas colaboraciones demuestran la capacidad de Malke Tartakovski para trabajar con otros artistas y creadores, y para producir obras que son innovadoras y únicas. Su trabajo en estos proyectos refleja su pasión por la literatura y el arte, y su deseo de explorar nuevas formas de expresión.
En el periodismo, colaboró con diversos medios impresos y digitales, entre ellos Excélsior, donde publicó una columna semanal durante 22 años. En 1982, su amigo Edmundo Valadés, autor del famoso cuento “La muerte tiene permiso” y Coordinador de la Sección Cultural de Excélsior en ese momento, la invitó a escribir una columna mensual para las secciones Cultural y Metropolitana del diario. Malke aceptó sin dudar y, con el tiempo, su columna mensual se convirtió en quincenal y finalmente en semanal, manteniéndose durante 22 años.
Además de visibilizar a su comunidad a través de sus artículos, escribir para uno de los diarios más importantes de México la convirtió en una de las primeras periodistas judías del país. Gracias a esto, pudo entrevistar a destacadas personalidades de la cultura mexicana, como el violinista y director de orquesta Herminio Novelo y el escritor Miguel Hernández, entre otros.
Malke Tartakovski y Dunia Wasserstrom compartieron una relación especial, donde Dunia, sobreviviente del Holocausto, se convirtió en una figura materna para Malke. Todo comenzó cuando Malke entrevistó a Dunia y le escribió una carta que Dunia apreció tanto que la incluyó en una de las reediciones de su libro “Nunca Jamás”.
En marzo de 1992 Malke viajó a Israel para reunirse con periodistas de 37 países con el objetivo de discutir sobre el papel de las noticias y el desafío de ser periodista judío. Ahí tuvo la gran oportunidad de entrevistar al político, estadista, escritor y poeta Shimón Peres, Primer Ministro de Israel en el periodo 1984-1986 y Premio Nobel de la Paz en 1994. Esto, sin duda, representó un gran logro para su carrera como periodista judía en el México de finales del Siglo XX.
También Malke colaboró con el periódico Ecos de México, donde fue directora de Relaciones Diplomáticas y Culturales. Publicó artículos que reflejaban su visión sobre la cultura y la sociedad mexicana. Ecos de México fue un periódico quincenal que se enfocó en noticias generales y culturales.
A través de sus artículos, Malke Tartakovski compartió su pasión por la cultura y la literatura, abordando temas como la identidad cultural y la educación artística. Su trabajo en Ecos de México es un ejemplo de su dedicación a la cultura y la literatura, y su legado sigue siendo relevante en la actualidad.
Malke igualmente colaboró con el periódico El Ciudadano, que fue fundado en 1990 por el XXXIV Consejo Consultivo de la Ciudad de México. El objetivo de este periódico era informar y reflexionar sobre temas relevantes de la ciudad y la sociedad, y se publicaba mensualmente. Se convirtió en un espacio importante para la discusión y el análisis de los temas que afectaban a la comunidad.
De igual modo colaboró en la Revista Siempre y otros medios, como Enlace judío, donde contribuyó con más de 50 corridos mexicanos y poemas. Su trabajo enriqueció significativamente la sección cultural y literaria de la plataforma, reflejando la riqueza cultural y la diversidad de México.
Participó en las jornadas de la UNIFEPYE, una organización fundada en 1970 que reunió a destacadas mujeres artistas y escritoras mexicanas. La sede de la UNIFEPYE se encontraba en el emblemático edificio Vizcaya y contaba con la participación de destacadas figuras como Regina Moguel, Rosalía D´Chumacero, Adela Palacios, Sofía Bassi, Rosalba Portes Gil, Sonia Amelio, entre muchas otras poetisas, pintoras, bailarinas, escultoras y escritoras. La UNIFEPYE realizó presentaciones de arte y cultura en diversas ubicaciones de la República Mexicana, incluyendo casas de cultura, cárceles y plazas. En 1975, la organización donó un busto de Sor Juana Inés de la Cruz a la ONU, que se encuentra en sus jardines con una placa que rinde homenaje a la cultura y creatividad femenina.
Cuando Malke recibió aquel primer premio por el poema que escribió en su infancia, probablemente no podía prever que el destino le conduciría por un sendero literario a lo largo de su vida. Tampoco podía imaginar las inmensas satisfacciones que le depararía su vocación.
En 1977, Malke Tartakovski recibió el prestigioso “Laurel Literario” otorgado por la UNIFEPYE (Unión Femenina de Periodistas y Escritoras). Este reconocimiento destacó su destacada trayectoria en las letras y valoró dos de sus obras literarias. El premio es un testimonio de su dedicación y pasión por la literatura, y refleja su contribución significativa al mundo de las letras.
En 1978, Malke Tartakovski obtuvo un merecido reconocimiento literario al ganar el tercer lugar en el Certamen Literario “Junta de Poetas”, organizado por la Tesorería del Distrito Federal.
La poesía ganadora, titulada “Puro dolor y tristeza”, demostró la habilidad y sensibilidad de Malke Tartakovski para capturar la esencia de la experiencia humana a través de la palabra escrita.
En 1991 El Club de Leones de la Ciudad de México rindió un merecido homenaje a Malke Tartakovski, destacada escritora y figura literaria mexicana, al ofrecer una comida en su honor.
Esta distinción fue un reconocimiento a la trayectoria y contribución de Malke Tartakovski a las letras mexicanas, que abarca tres décadas y se refleja en una prolífica obra que incluye más de 20 libros de cuentos, relatos, corridos y poesía.
El Premio Instituto Cultural México Israel 1999, fue otorgado como reconocimiento a mujeres judeo-mexicanas que a lo largo de su trayectoria profesional han contribuido en forma destacada a las diferentes ramas del quehacer humano en nuestro país.
Este reconocimiento es un testimonio de la estima y el respeto que se tiene por la obra de Malke Tartakovski, y de su contribución significativa a la rica tradición popular, cultural y literaria de México.
Cuando sus hijos crecieron y aunque ya tenía una carrera literaria sólida, se preguntó nuevamente sobre su futuro. En ese momento tuvo la fortuna de acercarse al director, dramaturgo, poeta y guionista argentino, José María Fernández Unsáin, quien le aconsejó estudiar en la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM), una sociedad fundada en 1976 que se encarga de proteger los derechos de autor de sus miembros, así como fomentar y difundir la producción literaria. La Escuela de Escritores de la SOGEM, fundada en 1987, siempre ha gozado de gran prestigio entre los creadores literarios del país. Los aspirantes y escritores que pisaron sus aulas han recibido actualmente más de doscientos cincuenta premios literarios.
Gracias a Fernández Unsáin y a la SOGEM, Malke pudo explorar otras facetas de su escritura además de la poesía y la columna periodística. Fue en esta etapa que escribió una obra de teatro, monólogos para teatro, dos guiones cinematográficos y Jaula de agua su primera novela que también fue traducida al inglés.
Y mientras trabajaba, con artículos periodísticos, escribiendo poesía, Malke no descuidó el seguirse preparando y explorar otras facetas del arte que enriquecieran su trabajo como escritora, fue así como llegó a tomar un taller sobre Historia y Apreciación del Arte en la WIZO (Organización de Mujeres Sionistas) impartido por Eva Marcovich, quien se convertiría en una muy buena amiga. En este taller se exploraba determinado tema y cómo había sido abordado a través de las distintas manifestaciones artísticas a lo largo de la historia. Fue gracias a este taller que también tuvo la oportunidad de compartir sus cuentos e historias a propósito de los temas que se ponían sobre la mesa.
Su obra era muy variada, exploraba distintos estilos y géneros para no aburrirse, quizá para no repetirse. Saltaba del artículo periodístico a la poesía, pasando por la crítica literaria, el ensayo o la novela. No se quedaba en ningún género. Los temas también eran variados. Y a pesar de esta diversidad, sus textos no perdían pasión y gusto por la escritura.
Malke en acción, una presencia destacada en escena, llevando su poesía y sus corridos a diferentes foros culturales. Su capacidad para compartir su pasión por la literatura y la poesía la convirtió en una figura apreciable en el ámbito cultural mexicano. Recorrió diferentes foros en la República Mexicana, compartiendo su poesía y relatos con audiencias diversas. Casas de cultura, gobiernos estatales, bibliotecas y otros espacios culturales fueron testigos de su talento y capacidad para contar historias de manera entretenida y emotiva.
Con sus relatos chuscos y divertidos, Malke dio un toque especial a su poesía y narrativa, convirtiéndose en una figura destacada en el escenario cultural mexicano. Su presencia en escena fue siempre memorable, y su capacidad para conectar con su audiencia la convirtió en una narradora querida y respetada.
Malke también aportó a las letras en su faceta como jueza en diversos concursos literarios, esto le permitió apoyar y reconocer nuevos talentos de la comunidad judía. Su experiencia y sensibilidad literaria aportaron una perspectiva valiosa en la evaluación de obras, ayudando a descubrir y promover a escritores emergentes. Su participación como jueza reforzó su compromiso con la literatura y su deseo de contribuir al desarrollo de la cultura literaria en general.
Malke Tartakovski participó como jurado en varios certámenes literarios y artísticos destacados, demostrando su compromiso con la promoción de la literatura y la cultura. Algunos de los eventos en los que participó incluyen:
- Certamen Literario CDI 1979: formó parte del jurado junto con otras destacadas figuras, evaluando y seleccionando los mejores trabajos literarios presentados.
- Festival de las Artes Monte Sinaí 1979: participó como jurado en este evento anual que reunió a artistas e intelectuales de la comunidad judeo-mexicana.
- Certamen Lemas Na’Amat 1980: presidió la mesa de jueces que evaluó y seleccionó el mejor lema presentado.
- Certamen Literario Comunidad Maguen David 1986: participó como jurado, evaluando y reconociendo los mejores trabajos literarios presentados.
- Certamen Literario CDI 1986: formó parte del jurado en el Centro Deportivo Israelita, evaluando y seleccionando las mejores obras literarias presentadas.
- Festival Internacional de Cine Judío 2008: participó en debates y discusiones sobre las películas proyectadas, compartiendo su perspectiva y sabiduría con otros expertos.
Su participación en estos eventos refleja su dedicación a la promoción de la literatura y la cultura, y su compromiso con el reconocimiento y la celebración del talento artístico.
Amarillo Naranja es un libro inédito de Malke Tartakovski que quedó rezagado después de su fallecimiento. Se trata de un poema extenso, dividido en fragmentos, que combina elementos de prosa poética y poesía libre. La obra tiene un estilo único, que no se ajusta estrictamente a la forma tradicional de la poesía, lo que la hace interesante y compleja.
Características del poema:
- Fragmentos: El poema está dividido en 12 o 13 fragmentos más o menos largos, lo que le da una estructura única y permite al lector explorar diferentes temas y emociones.
- Prosa poética y poesía libre: La obra combina elementos de prosa poética y poesía libre, lo que crea un estilo híbrido y expresivo.
- Estilo único: Amarillo Naranja tiene un estilo que no se ajusta a las formas tradicionales de la poesía, lo que la hace destacar y requiere una lectura atenta y reflexiva.
A pesar de quedar inédito, Amarillo Naranja es un testimonio de la creatividad y la habilidad de Malke Tartakovski como escritora, y ofrece una visión única de su visión del mundo y su estilo literario.
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