Hospitales de Israel se preparan para recibir a rehenes

El sistema de salud israelí se encuentra en actividad máxima ante el regreso de 20 rehenes vivos de Gaza, debido a la seria preocupación por los posibles daños físicos y psicológicos sufridos por los secuestrados.

Los hospitales Sheba, Ichilov y Beilinson están finalizando los preparativos para recibir a los repatriados, y los hospitales Soroka y Barzilai han sido designados como centros de apoyo de emergencia.

Los cuerpos de los rehenes fallecidos serán recibidos en el Instituto Nacional de Medicina Forense, conocido coloquialmente como Abu Kabir.

El Ministerio de Salud ha advertido que la inanición prolongada y las duras condiciones de cautiverio probablemente han debilitado el sistema inmunitario de los rehenes, haciéndolos especialmente vulnerables a enfermedades infecciosas.

Como medida de precaución, todo el personal médico involucrado en su atención ha sido vacunado contra la influenza y la COVID-19.

Se ha instruido a los hospitales para que refuercen las capacidades de monitoreo, incluyendo el seguimiento continuo de signos vitales, la disponibilidad de carros de reanimación y ventiladores, y la realización de pruebas de laboratorio precisas. Las unidades de cuidados intensivos también se han puesto en alerta máxima.

Una preocupación fundamental es el riesgo de síndrome de realimentación, una condición peligrosa que puede ocurrir cuando personas con desnutrición severa comienzan a comer de nuevo tras una inanición prolongada.

Para prevenir esto, el Ministerio de Salud ya ha enviado a la Cruz Roja un protocolo médico detallado para la correcta reintroducción nutricional de los rehenes, incluso antes de su regreso a Israel, con el fin de prevenir daños graves.

“Este es uno de nuestros mayores temores: que se produzcan daños en los momentos finales”, declaró la Dra. Hagar Mizrahi, Jefa de la División Médica del Ministerio de Salud. “Nos estamos preparando para lo peor y esperando que todo salga bien”.

El Director General del Ministerio de Salud, Moshe Bar Siman Tov, describió la operación como sumamente sensible y de una envergadura sin precedentes, y explicó: “Esta es una misión logística compleja, posiblemente la más desafiante que hayamos enfrentado. Estamos trayendo a casa a veinte rehenes vivos y 28 fallecidos. Además de la alegría, debemos afrontar las consecuencias de un cautiverio prolongado y extremadamente duro”.

La recepción en los hospitales seguirá un protocolo operativo establecido, adaptado según la experiencia previa. Los repatriados se someterán primero a una evaluación médica inicial para detectar urgencias, tras lo cual se reunirán con sus familias. La asignación de hospitales considerará la unidad familiar, la presencia de rehenes que estuvieron juntos y las solicitudes de los familiares.

Equipos de salud mental y bienestar acompañarán a los rehenes y sus familias durante todo el proceso de admisión.

Mientras tanto, el Instituto Nacional de Medicina Forense se prepara para recibir e identificar los restos repatriados. La identificación inicial incluirá impresiones dentales, tomografías computarizadas y muestras de ADN, y las causas de muerte se determinarán en exámenes posteriores.

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