Rab Yosef Bitton / Simjat Torá, a dos años del 7 de Octubre

El regreso de los rehenes israelíes a sus hogares es una alegría enorme. Un evento de proporciones bíblicas. Un verdadero milagro que muchos, entre los cuales me incluyo, no creíamos posible: ver con vida a aquellos que estaban en manos de sus monstruosos captores, ahora de regreso con sus familias.

De acuerdo con Maimónides, frente a una noticia tan buena se debe recitar una berajá especial: HaTob VeHaMetib, “Bendito eres Tu HaShem nuestro Dios, el Soberano del Mundo que actúa con [infinita] bondad y extiende Su bondad hacia los demás”.

Maimónides escribe en el Libro Ahabá, Hiljot Berajot, capítulo 10:

Cuando uno escucha una buena noticia o experimenta personalmente un evento feliz recita la bendición: “Shehejeianu vequiyemanu vehiguianu lazeman hazé”, “Bendito eres Tú, HaShem, Soberano del Mundo que nos permitió llegar con vida y presenciar este momento”.

Pero cuando el evento representa una alegría colectiva —y mucho más nacional, como en este caso—se recita la bendición “HaTob VeHaMetib”.

Los Sabios establecieron esta berajá en tiempos muy difíciles, en el año 137 de la era común, cuando escucharon que el malvado emperador Adriano había muerto y que sus decretos antijudíos habían sido anulados. Adriano había prohibido la práctica del judaísmo bajo pena de muerte y no había permitido que los judíos enterraran a sus muertos en la guerra —casi medio millón de víctimas—. Fue un momento de alivio nacional tan grande que los Sabios decidieron incorporar este evento en la memoria colectiva judía agregando HaTob VeHaMetib al Birkat Hamazón.

Hay una lección importante de esta berajá, profunda y actual: las bendiciones se pronuncian por el tiempo presente.

Cuando los Sabios recitaron HaTob VeHaMetib, no se pusieron a pensar en sus fundados miedos: quién sería el próximo emperador romano, ni si vendrían tiempos mejores o peores. Se concentraron en la alegría del momento, en el alivio inmediato que estaban viviendo, y bendijeron a Dios por ello.

Muchos tienen sus dudas, completamente fundadas, respecto a lo que vendrá: si Hamas seguirá controlando Gaza, si intentarán secuestrar más soldados o civiles, si Hamas prepara otro 7 de octubre junto con los terroristas que hoy serán liberados, etc.

Pero la enseñanza de esta berajá es clara: hoy debemos concentrarnos en agradecer y alegrarnos por el presente.

Hoy debemos dar gracias a Dios por verlos nuevamente en casa, abrazando a sus familias.

Hoy debemos estar infinitamente felices de que, en el aeropuerto Ben Gurión, ya retiraron las fotos de los rehenes, y de que mañana, beʾezrat HaShem, reemplazaremos la oración por los rehenes, Ajenu Kol Bet Israel, por Mizmor leTodá, un salmo de agradecimiento a Dios, porque nuestras tefilot , nuestras plegarias, han sido respondidas.

Hoy debemos concentrarnos en bendecir y agradecer a HaShem HaTob VeHaMetib, que tanto bien hace por nosotros, Su pueblo elegido.

A dos años de aquel Simjat Torá de 2023, que fue imposible disfrutar hasta el final, mañana y pasado mañana celebraremos nuestro Jag con más alegría que nunca.

Baruj HaTob VeHaMetib.

Baruj Mejayé HaMetim.
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