Primero: el acuerdo de Trump arranca con la entrega de rehenes, retirada parcial de tropas israelíes y un gran desembarco de ayuda humanitaria. Pero la realidad sobre el terreno es dura: devoluciones parciales de cuerpos, retrasos en la ayuda y un vacío de seguridad donde surgen bandas y conflictos locales. Eso ya ha provocado incidentes graves en Gaza — incluidos informes de ejecuciones públicas atribuidas a Hamás contra personas acusadas de ‘colaborar’ o de saquear.
La misma gente de Gaza, esa que según la pensa, el rey y el presidente España, y muchos otros ya estaba exterminada.
¡Esa gente con sus teléfonos celulares en perfecto estado, documenta las ejecuciones, en medio de festejos y aplausos!
Y el sello de la casa es el mismo que aplicaron a judíos hace 2 años, golpes hasta morir, desprendimiento de brazos, piernas, cabeza, mientras la víctima se retuerce.
¿Por qué estas ejecuciones?
Hay al menos tres motivos vinculados: (1) imponer orden en un territorio destrozado; (2) castigar a quienes acusan de colaborar con Israel o de lucrar con la crisis; y (3) enviar un mensaje político: ‘yo controlo la violencia aquí’.
Pero obviamente esas ejecuciones no son justicia — son el método de Hamás para mantener el terror de manera expuesta ahora que sabe que muchos descerebrados en el mundo los apoyan.
La flotilla de ayuda de Greta Thunberg, sirvió de algo, después de todo.
El plan depende de confianza y pasos encadenados. Si la Fase 1 falla — si no llegan ayuda, si los cadáveres no se entregan conforme al calendario, si Hamas no permite fuerzas de seguridad verificables— la Fase 2 se bloquea. Y si Hamás mantiene o reafirma su aparato armado mediante violencia interna, los donantes y garantes pueden retirar apoyo.
¿Cuáles son las posibilidades?
Escenario A: estabilización — indicadores: entrega rápida de ayuda, cronograma de desarme y fuerzas locales creíbles.
Escenario B: fracaso — más violencia interna, cortes de ayuda y posible regreso a enfrentamientos. Hoy, con ejecuciones públicas y tensiones diplomáticas, el equilibrio es frágil.
El acuerdo no está roto todavía, pero está en riesgo serio. La comunidad internacional debe exigir transparencia, protección a civiles y medidas verificables para el desarme.
Tanto pidieron el alto al fuego y ahora hay un vergonzoso silencio.
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