La cooperación entre Irán y Estados Unidos es imposible mientras Washington siga apoyando a Israel, manteniendo bases militares e interfiriendo en Oriente Medio, declaró el lunes el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei.
Las declaraciones de Jamenei se produjeron en un contexto en el que el gobierno de Trump busca aumentar la presión sobre Irán.
«Los estadounidenses a veces dicen que les gustaría cooperar con Irán. La cooperación con Irán es imposible mientras Estados Unidos siga apoyando al régimen sionista maldito, manteniendo bases militares e interfiriendo en la región», afirmó Jamenei, según los medios estatales.
«Si abandonan por completo su apoyo al régimen sionista, retiran sus bases militares de aquí (la región) y se abstienen de interferir en esta zona, entonces se podrá considerar la cooperación», añadió Jamenei.
«La arrogancia de Estados Unidos no acepta nada más que la sumisión».
Estas declaraciones se produjeron durante un encuentro con estudiantes en Teherán para conmemorar el aniversario de la toma de la embajada estadounidense en 1979, tras la Revolución Islámica que derrocó al Sha, respaldado por Occidente.
Durante una visita a Israel en octubre, Trump declaró ante la Knéset que Estados Unidos está dispuesto a llegar a un acuerdo con Irán cuando Teherán esté listo para hacerlo, y añadió: «La mano de la amistad y la cooperación [con Irán] está abierta».
Washington y Teherán celebraron cinco rondas de conversaciones nucleares antes de la guerra de doce días entre Irán e Israel en junio, a la que Washington se sumó atacando instalaciones nucleares iraníes clave, sospechosas desde hace tiempo de formar parte de un programa destinado al desarrollo de armas nucleares.
Teherán, que habitualmente aboga por la destrucción de Israel, sostiene que su programa nuclear tiene fines puramente civiles.
Sin embargo, antes de la guerra, Irán había estado enriqueciendo uranio a niveles ligeramente inferiores a los necesarios para armas, lo cual no tiene aplicación pacífica.
Israel lanzó ataques, alegando que se enfrentaba a una amenaza existencial inmediata. Irán respondió con ataques con misiles y drones contra instalaciones militares y ciudades israelíes.
Un alto el fuego entre Irán e Israel se mantiene vigente desde el 24 de junio.
Irán, que también ha financiado una red de grupos terroristas que buscan la destrucción de Israel, ha rechazado la idea de normalizar sus relaciones con Jerusalén.
Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos se han topado con importantes obstáculos, como el enriquecimiento de uranio en territorio iraní, que las potencias occidentales pretenden reducir a cero para minimizar el riesgo de su uso como arma nuclear, un plan que Teherán ha rechazado.
El domingo, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró a los medios estatales que Teherán reconstruirá sus instalaciones nucleares «con mayor fortaleza», reiterando que el país no busca obtener armas atómicas.
Un día antes, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que Teherán no desea entablar conversaciones directas con Estados Unidos sobre su programa nuclear o de misiles e insistió en que la República Islámica no renunciará a su capacidad de enriquecer uranio.
Trump ha advertido que ordenaría nuevos ataques contra las instalaciones nucleares de Irán si Teherán intentara reanudar las operaciones en las instalaciones que Estados Unidos bombardeó en junio.
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