Daniel Castro Aniyar / ¿Existe la Islamofobia? Y otras 8 preguntas que todos se hacen

  1. ¿Existe la Islamofobia? ¿Se refiere el término al “miedo irracional al Islam”?

Eso no existe. Existe, por el contrario, un miedo muy racional, en todo el mundo, a los principios coránicos que exaltan la invasión violenta, la imposición de leyes religiosas, la usurpación de libertades, la misoginia, la homofobia, y un califato mundial donde las demás religiones y culturas son miradas como inferiores.

  1. ¿Existe la Islamofobia? ¿Se refiere al “miedo irracional a los islamistas, a los musulmanes”?

Eso sí existe. Existe miedo irracional a las personas que tienen rasgos físicos y culturales diferentes, que entran en una sociedad y tratan de convivir en ella. Sucede, sobre todo, con rasgos ligeramente diferentes que, históricamente, marcan un “nosotros” y un “ellos”. Negros, indígenas, pobres, judíos, musulmanes, o los pobres. En Sudáfrica, los blancos. Los “ellos” existen en todas las culturas y es un tema que hay que saber manejar. A los musulmanes esto les ha afectado mucho esto en occidente (algo más que los musulmanes los que viven en Israel).

  1. ¿Es equivalente la islamofobia de un lado, y el antisemitismo o judeofobia, del otro lado?

Difícilmente. Los judíos, luego de su éxodo del Israel antiguo, hace 2000 años, vivieron en épocas donde la tolerancia liberal y los derechos de ciudadanía no existieron. Por eso, en esos sitios se anidó un odio irracional contra ellos, por siglos y generaciones. De hecho, no hubo un siglo en Europa, Norte de África y Medio Oriente, donde las culturas dominantes no masacraron y expoliaron de sus pertenencias a los judíos. Entre los expoliadores y genocidas, estaban los musulmanes.

El temor al musulmán que aprendieron los judíos, es un temor ancestral, que recuerda que cuando ellos están el poder, son crueles. Pero hubo periodos de convivencia y amistad, prolongados.

El temor al judío, por el contrario, es como el temor a las cucarachas. Es la visión del poderoso que mira al subalterno, como si éste fuera una suerte de invalido moral, que no debe tener derechos. No se les permitió nunca que fuesen autónomos, ni que viviesen su cultura plenamente, en ningún territorio del mundo.

  1. ¿Los judíos han odiado siempre a los musulmanes?

No. Es imposible afirmar algo así. Ha habido una larguísima historia de convivencia, salpicada de horribles persecuciones y exterminios. Los judíos de hoy, mucho más modernos políticamente que sus vecinos, trataron de entender esa historia como residuos atávicos de la Edad Media, y pensaron que desaparecería tanto con la modernidad, como con el universalismo político luego de la II Guerra Mundial. Aceptaron, aunque con cautela, a los musulmanes que se quedaron en Israel, y luego éstos se convirtieron en ciudadanos con plenos derechos. Esto demuestra que nunca hubo ni odio, ni menos aun, intención genocida en los judíos.

Guardan fuertes resentimientos y, muchos, cautela, sobre todo, los judíos Mizrahi, Beta Israel y Teimanim, quienes fueron regularmente masacrados por los musulmanes, incluso durante la II Guerra y hasta 1949. Y, aun así, esos judíos han aceptado compartir la pequeña tierra que les tocó dentro de Israel.

Incluso, luego de la inmensa ola de odio del 7 de Octubre, ha aumentado la unión entre judíos y musulmanes dentro de Israel, y se ha cerrado mucho una vieja brecha entre drusos musulmanes, beduinos musulmanes y judíos, ya quizás de manera definitiva. Esto es, en parte, porque muchos musulmanes ya no se identifican con Hamas y la guerra terrorista.

  1. ¿El judaísmo religioso pide odiar a los musulmanes?

Esto es imposible. En primer lugar, porque los musulmanes no aparecieron hasta cerca de 2000 años después de la revelación del Sinaí. El judaísmo clásico, sus fuentes más puras, hablan de Ismael y su descendencia, pero no del Islam, pues éste no existió. Sin embargo, Maimónides, ya a fines de la Edad Media, dijo que los musulmanes son una verdadera religión monoteísta y que se puede rezar en sus santuarios. Dijo también que sus textos estaban cambiados, por lo que era muy difícil un diálogo interreligioso con ellos, como sí se podía (y se puede) con los cristianos.

El capítulo de la Torá (Antiguo Testamento) en el que entierran a Abraham junto a su esposa Sarah en Hebrón, Ismael visita la tumba de su padre junto a Itzhak (Isaac). El Talmud dice que, en la entrada, Ismael dio paso a Isaac para que entrase primero. De ello, los sabios de Israel concluyen que el corazón de Ismael ya había madurado. No guardaba rencores. Y, que esto es una indicación de que, al final de los días, habrá un tiempo de paz y arrepentimiento.

  1. ¿Luego del 7 de Octubre, los judíos odian a los musulmanes?

Los judíos siguen viendo a los musulmanes con recelo. El 7 de Octubre buscó radicalizar las posiciones y aumentar el odio, y esto sí tuvo un efecto intensa y extensivamente en la población musulmana de Gaza, Judea y Samaria. Hay hoy mucho miedo y violencia entre unos y otros. Pero en los mercados judíos de Judea y Samaria, los musulmanes siguen comprando, son clientes y los reciben en paz. Sin embargo, los judíos tienen prohibido entrar a los mercados musulmanes, incluso a sus ciudades (de la zona A), por su propia seguridad. Esto habla un poco de quién odia más a quién.

  1. ¿Israel se quiere expandir hasta el Éufrates? ¿Tienen razón los árabes en temer al expansionismo de los judíos?

En términos religiosos, la llamada “tierra prometida” es desde Jericó (de allí la importancia de sus murallas) hacia el Oeste, y una parte que se dio a Dan en la parte Este del Jordán. En tiempos davídicos, el reino de Israel se extendió hasta el Éufrates, y hay interpretaciones que dicen que esa es la frontera prometida. Pero, en Israel, hay una lectura bíblica, y una racional, política, que es muy importante. Los judíos reconocieron las fronteras que le dieron en el 48 (mucho más pequeñas, sin Jerusalem). Las aceptaron, así como se las dieron. Pero las sucesivas guerras declaradas por los árabes para destruir Israel hicieron que los agresores fueran perdiendo territorios. Pareciese que el odio anti-judío es el más importante combustible para el crecimiento territorial de Israel. Territorios que, muchas veces, Israel ha entregado de vuelta a los árabes, a cambio de convenios de paz.

  1. ¿Es posible la paz?

Totalmente. El odio pasa, pero hay que construir puentes y apostar junto a las siguientes generaciones. En este momento no hay nada de eso, sino un aumento del odio y de los delirios expansionistas del islam político. Los judíos han esperado 4000 años. Se han levantado cientos de cientos de veces. Por eso, sabrán esperar el tiempo de la paz.
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