La Tierra está más cerca que nunca de la destrucción, ya que Rusia, China, Estados Unidos y otros países se están volviendo “cada vez más agresivos, hostiles y nacionalistas”, declaró el martes un grupo de defensa de la ciencia al adelantar su “Reloj del Apocalipsis” a 85 segundos para la medianoche.
Los miembros del Boletín de Científicos Atómicos realizaron una demostración inicial el viernes y anunciaron sus resultados el martes.
Los científicos citaron los riesgos de una guerra nuclear, el cambio climático, el posible mal uso de la biotecnología y el creciente uso de inteligencia artificial sin los controles adecuados al realizar el anuncio anual, que mide cuán cerca está la humanidad de su fin.
El año pasado, el reloj avanzó a 89 segundos para la medianoche.
Desde entonces, los acuerdos globales que tanto costó conseguir se están derrumbando, acelerando una competencia entre grandes potencias donde el ganador se lo lleva todo y socavando la cooperación internacional necesaria para reducir los riesgos existenciales, afirmó el grupo.
Les preocupa la amenaza de una escalada de conflictos que involucren a países con armas nucleares, citando la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto de mayo entre India y Pakistán y la posibilidad de que Irán desarrolle armas nucleares tras los ataques del verano pasado de Estados Unidos e Israel.
La confianza y la cooperación internacionales son esenciales porque, “si el mundo se fragmenta en un enfoque de suma cero de nosotros contra ellos, aumenta la probabilidad de que todos perdamos”, declaró Daniel Holz, presidente del comité de ciencia y seguridad del grupo.
El grupo también destacó las sequías, las olas de calor y las inundaciones vinculadas al calentamiento global, así como la incapacidad de las naciones para adoptar acuerdos significativos para combatirlo, destacando los esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump por impulsar los combustibles fósiles y obstaculizar la producción de energía renovable.
Desde 1947, el grupo de defensa ha utilizado un reloj para simbolizar la posibilidad, e incluso la probabilidad, de que las personas hagan algo para acabar con la humanidad.
Al final de la Guerra Fría, faltaban apenas 17 minutos para la medianoche.
En los últimos años, para abordar los rápidos cambios globales, el grupo ha pasado de contar los minutos hasta la medianoche a contar los segundos.
El grupo afirmó que el reloj podría retroceder si los líderes y las naciones trabajaran juntos para abordar los riesgos existenciales.
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