La guerra actual entre Irán, Israel y Estados Unidos no puede entenderse únicamente como un conflicto militar. Es el resultado de décadas de evolución política, ideológica y estratégica, y tiene implicaciones profundas en seguridad internacional, energía y economía global.
Para comprender el momento actual es necesario recorrer varios elementos: el origen del régimen iraní, su expansión regional mediante grupos aliados, el deterioro interno del país, el desarrollo de su programa nuclear y, finalmente, el impacto económico del conflicto, incluyendo sus implicaciones para México.
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La importancia estratégica de Irán en Medio Oriente
Medio Oriente ha sido históricamente una región central para la economía mundial debido a sus reservas energéticas.
Irán ocupa una posición particularmente estratégica por dos factores:
- Sus importantes reservas de petróleo.
- Su ubicación geográfica cerca del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más críticas del comercio energético mundial.
Una parte significativa del petróleo global (20%) y una proporción relevante del gas natural licuado (30%) circulan por esta zona. Esto convierte a Irán no solo en un actor regional, sino en un país con capacidad de impactar el equilibrio energético global.
Por esta razón, Medio Oriente se mantiene como un espacio de disputa estratégica entre grandes potencias, principalmente entre Estados Unidos y China, que buscan garantizar acceso estable a recursos energéticos.
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La revolución iraní y la transformación del sistema político
Antes de 1979, Irán era una monarquía bajo el gobierno del Shah, con una identidad profundamente ligada a la cultura persa y con vínculos importantes con Occidente.
Durante la década de los setenta comenzaron a acumularse críticas contra el régimen:
corrupción, concentración de poder y desigualdades económicas.
En ese contexto surge la figura del Ayatola Jomeini, quien lidera la revolución que termina derrocando a la monarquía.
El movimiento revolucionario inicial combinaba elementos de crítica social y demandas de justicia económica. Sin embargo, el proceso evoluciona rápidamente hacia la instauración de un sistema teocrático, donde la doctrina religiosa se convierte en el eje del poder político.
A partir de ese momento se consolida un nuevo modelo de Estado caracterizado por:
- el predominio del liderazgo religioso,
- la creación de la Guardia Revolucionaria,
- un sistema de control político y social altamente centralizado.
Con el paso de los años se establecen mecanismos de censura, control de medios, restricciones sociales —incluyendo regulaciones estrictas sobre la vida de las mujeres— y un aparato de seguridad enfocado en preservar el régimen.
Muchos sectores empresariales y profesionales abandonan el país, generando una diáspora iraní significativa en Occidente.
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La expansión regional mediante “proxies”
La política exterior iraní evoluciona hacia una estrategia de expansión indirecta mediante el financiamiento y apoyo a grupos aliados en la región.
Estos grupos —conocidos comúnmente como proxies— permiten extender la influencia iraní más allá de sus fronteras sin recurrir a confrontaciones directas entre Estados.
Entre los principales casos se encuentran:
Hezbolá en Líbano
Una organización armada que se convierte en uno de los actores políticos y militares más poderosos del país, llegando incluso a tener más capacidad militar que el propio ejército libanés.
Siria
El gobierno de Bashar al-Assad mantuvo durante años una relación estratégica con Irán, permitiendo presencia y coordinación militar que fortaleció la influencia iraní en la región.
Irak
Tras la caída de Saddam Hussein, Irán logró aumentar su influencia dentro del país mediante alianzas con distintos grupos políticos y armados.
Yemen
Los hutíes se convirtieron en otro actor vinculado con la estrategia regional iraní y el terrorismo internacional al atacar barcos comerciales e impedir el flujo normal del tránsito de mercancías.
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Irán – Hezbolá – Narcotráfico
La expansión de redes vinculadas a estos grupos también ha sido detectada en América Latina.
Diversos análisis han señalado la presencia de redes relacionadas con Hezbolá y actividades de crimen organizado, incluyendo tráfico de drogas, comercio ilícito, venta de armas y cooperación con organizaciones criminales en la región.
Casos como el atentado contra la AMIA en Argentina, edificio que explotó Irán asesinando a decenas de personas, han sido frecuentemente citados como ejemplo de la proyección internacional de estas redes.
La combinación entre organizaciones criminales, financiamiento ilícito y estructuras transnacionales ha generado preocupación en materia de seguridad internacional. Es particularmente interesante notar el lavado de dinero que ocurre entre cárteles del narcotráfico y los islamistas, la presencia de la guardia revolucionaria Iraní en el continente, y la emisión de miles de visas de Venezuela para Iraníes, convietiéndolos en ciudadanos venezolanos para facilitar su tránsito en la región y hacia los EEUU.
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Deterioro interno del país
Mientras el régimen iraní expandía su influencia regional gastando decenas de miles de millones de dólares, su situación interna fue deteriorándose gradualmente.
Entre los principales problemas se encuentran:
- inflación persistente
- crisis económicas recurrentes
- corrupción entre élites políticas y militares
- debilitamiento del sector privado
- restricciones sociales severas
Uno de los problemas más relevantes en años recientes ha sido la crisis de agua, resultado de sobreexplotación de acuíferos, mala gestión de recursos y decisiones económicas que priorizaron intereses políticos dejando las presas hasta en un 3% de su capacidad.
La combinación de estos factores generó un creciente descontento social que culminó en más de 100 ciudadades que explotaron en protestas al régimen inundando las calles del país con decenas de miles de ciudadanos. La respuesta estatal fue una represión brutal de gran escala.
El propio gobierno iraní reconoció más de 3 mil de muertos durante estas protestas. Sin embargo, fuentes independientes estiman que la cifra real podría superar los 30,000 civiles asesinados, producto de la represión ejercida por la Guardia Revolucionaria y fuerzas de seguridad.
El acceso limitado a información —debido a la censura de internet y al control estatal de los medios— ha dificultado dimensionar completamente la magnitud de la violencia.
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El detonante contemporáneo: el 7 de octubre de 2023
El ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel marcó un punto de inflexión en el conflicto regional.
El ataque fue perpetrado por Hamás, grupo armado palestino que ha recibido apoyo y entrenamiento por parte de Irán.
El evento generó una escalada militar que evidenció el alcance de la red de aliados regionales vinculados con Irán.
Israel comenzó a percibir una amenaza estratégica creciente proveniente de múltiples frentes:
- Gaza
- Líbano
- Yemen
- Irak
- el propio territorio iraní
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El programa nuclear iraní
El desarrollo del programa nuclear iraní se ha extendido durante décadas, a pesar de la simulación dirante décadas de que “no lo estaba haciendo”, siendo supuestamente supervisado por Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU, y la Agencia de Energía Atómica. El gobierno de Obama fue especialmente tolerante.
Irán contruyó múltiples instalaciones nucleares dedicadas al enriquecimiento de uranio y al desarrollo tecnológico relacionado con energía nuclear.
Entre las instalaciones más conocidas se encuentran:
- Natanz
- Fordow
- Arak
- Bushehr
Muchas de estas instalaciones incluyen infraestructura subterránea diseñada para resistir ataques aéreos.
El avance del programa nuclear se convirtió en uno de los principales factores de tensión internacional, particularmente para Israel, que lo percibe como una amenaza existencial.
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El cálculo estratégico de Estados Unidos
Durante décadas, Estados Unidos mantuvo una política ambigua hacia Irán.
Por un lado, implementó sanciones económicas.
Por otro, mantuvo una estrategia regional basada en equilibrio de poder.
Estados Unidos también desempeña un papel central como proveedor de armamento a varios países del Golfo, lo que contribuye a mantener una arquitectura de seguridad regional. Esta situación generó una dinámica compleja donde la contención de Irán coexistía con intereses estratégicos y económicos en la región. A Estados Unidos ya no le gustó que Irán amenazara a otros aliados norteamericanos de Oriente Medio.
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La ofensiva reciente
Las operaciones militares recientes se diferencian de episodios anteriores.
Mientras algunos ataques previos se centraron en instalaciones nucleares específicas, la nueva ofensiva busca afectar directamente la estructura militar del régimen.
Los ataques se han dirigido principalmente contra infraestructura militar, instalaciones estratégicas y sistemas de lanzamiento de misiles.
Irán ha respondido mediante el lanzamiento masivo de misiles y drones contra distintos objetivos regionales, particularmente contra Israel.
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El impacto económico y el riesgo energético
Uno de los principales focos de preocupación global es el posible impacto en el Estrecho de Ormuz.
Un cierre o interrupción significativa de esta ruta podría generar aumentos importantes en el precio del petróleo y afectar temporalmente el comercio energético mundial.
Sin embargo, si el tránsito energético continúa bajo protección internacional, el impacto podría limitarse a incrementos temporales en los precios, pero no más de 10 a 15 dólares el barril. El único actor afectado será China, que compraba el 90% del petróleo Iraní.
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México frente al conflicto
El conflicto también tiene implicaciones para México.
Un aumento en los precios del petróleo podría generar mayores ingresos petroleros para el país en el corto plazo, lo cual tendría impacto en las finanzas públicas y en Pemex.
Sin embargo, el papel diplomático de México en este conflicto también merece análisis.
Históricamente, la política exterior mexicana se caracterizó por una postura de neutralidad y equilibrio, basada en la Doctrina Estrada.
En el contexto reciente, la postura diplomática mexicana ha sido percibida por diversos analistas como marcadamente crítica hacia Israel y considerablemente más indulgente frente al régimen iraní, a pesar de los señalamientos sobre represión interna, financiamiento de grupos armados y violaciones sistemáticas de derechos humanos. México inauguró en 2025 un “Teherán Day”.
La ausencia de una condena clara hacia la represión interna del régimen iraní —incluyendo las decenas de miles de víctimas en protestas recientes— plantea preguntas sobre el equilibrio de la postura mexicana frente a uno de los conflictos geopolíticos más complejos de la actualidad.
Conclusión
El conflicto actual con Irán es el resultado de décadas de transformaciones políticas, rivalidades regionales y tensiones estratégicas.
Su desenlace tendrá implicaciones importantes para:
- el equilibrio de poder en Medio Oriente
- la estabilidad energética global
- las redes de seguridad regional
- y la evolución interna del propio régimen iraní
Al mismo tiempo, el conflicto refleja un fenómeno central en la política internacional contemporánea: la interacción entre ideología, poder militar y economía global.
La evolución de esta guerra no solo redefinirá la región, sino que también tendrá efectos duraderos en la geopolítica mundial.
Enrique Presburger
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