Imaginen esto por un momento.
Un régimen repite día y noche que otro país debe desaparecer.
No cambiar.
No negociar.
Desaparecer.
Durante años el líder supremo iraní, Ali Khamenei, declaraba una y otra vez que Israel era un “cáncer” que debía ser eliminado.
No era una frase aislada.
Era parte de la ideología oficial del régimen de Irán.
Ahora imaginen algo más.
Imaginen que un régimen extranjero dijera que España debe desaparecer.
O que Argentina es un “cáncer territorial”.
O que México debe ser destruido simplemente porque la mayoría de su población es cristiana.
Imaginen que ese régimen estuviera desarrollando armas nucleares.
El mundo no lo toleraría ni un segundo.
Pero cuando esa amenaza se dirige contra Israel, el debate internacional muchas veces se vuelve confuso.
Se habla de escaladas.
Se habla de contención.
Se habla de diplomacia.
Mientras tanto, la amenaza crece.
La guerra no empezó el sábado
Es cierto que la operación militar de este fin de semana fue lanzada por Israel y su aliado Estados Unidos.
Pero decir que ahí empezó la guerra es ignorar décadas de historia.
Durante años Irán ha construido una red de milicias armadas en todo el Medio Oriente.
Entre ellas:
- Hezbollah
- Hamas
- Los Houthis en Yemen
Estas organizaciones han disparado miles de cohetes contra ciudades, atacado civiles y desestabilizado regiones enteras.
Para Teherán no son aliados.
Son extensiones de su poder militar.
Son la manera de atacar sin asumir completamente el costo de la guerra.
Israel no creó ese sistema.
Israel vive bajo su amenaza.
Y el sábado decidió enfrentarlo hasta ponerle fin.
El verdadero peligro: un régimen nuclear
El mayor temor de Israel y de muchos gobiernos occidentales es el programa nuclear iraní.
Un Irán con armas nucleares no sería solo un problema para Israel.
Sería una amenaza global.
Un régimen que financia milicias internacionales, reprime brutalmente a su propia población y promete destruir a otro país tendría acceso al arma más devastadora jamás creada.
Las consecuencias serían impredecibles.
Una carrera nuclear regional.
Más poder para redes terroristas.
Mayor capacidad de intimidación sobre gobiernos vecinos.
Por eso Israel lleva años diciendo algo muy simple:
Irán nuclear no es una opción.
Cuando los misiles matan niños
Pero detrás de toda discusión estratégica hay algo que nunca debe olvidarse:
Las víctimas.
En la ciudad israelí de Beit Shemesh, un misil impactó un edificio residencial donde familias se refugiaban.
Entre los asesinados estaban tres hermanos de la familia Biton:
Yaakov Biton, 16 años.
Avigail Biton, 15 años.
Sarah Biton, 13 años.
Tres niños.
Asesinados cuando el misil destruyó el lugar donde intentaban protegerse.
Ese mismo ataque también mató a otros civiles – 9 en total.
No eran soldados.
No eran combatientes.
Eran niños.
Eran civiles.
Eran familias.
Cuando los misiles caen sobre ciudades, el objetivo no es militar.
El objetivo es sembrar terror.
Un régimen que también asesina a su propio pueblo
La brutalidad del régimen iraní tampoco se limita a sus enemigos.
También se dirige contra su propia población.
En 2022 la muerte de Mahsa Amini desató una ola de protestas en todo Irán.
La respuesta del gobierno fue brutal.
Las fuerzas de seguridad dispararon contra manifestantes, realizaron arrestos masivos y llevaron a cabo ejecuciones.
Diversos informes de organizaciones de derechos humanos estiman que más de 30,000 personas fueron asesinadas durante la represión de las protestas de este ultimo Enero.
Treinta mil.
No en una guerra.
No en un conflicto armado.
Treinta mil ciudadanos que simplemente exigían libertad.
Ese es el régimen que hoy busca armas nucleares.
Y en este caso – nadie grito : ¡Genocidio! , ¿pero cuando Israel se defendió por una Guerra que Hamas comenzó contra Israel? pregúntese usted la pregunta y dígale a su Corazon la respuesta.
Por qué Estados Unidos también está en esta guerra
Para Estados Unidos, este conflicto no se trata solo de defender a Israel.
El régimen iraní representa una amenaza directa para el orden internacional.
Milicias respaldadas por Teherán han atacado bases estadounidenses en Medio Oriente.
Los Houthis han atacado rutas marítimas internacionales.
La Guardia Revolucionaria ha estado vinculada a operaciones encubiertas y ataques en múltiples regiones.
El problema iraní no es regional.
Es global.
Por eso Washington decidió actuar junto a Israel.
No solo por su aliado.
Sino porque dejar que este régimen continúe expandiendo su poder sería un riesgo para el mundo entero.
Una alianza basada en valores
La cooperación entre Israel y Estados Unidos no es solo militar.
Es una alianza de valores.
Ambos países son democracias.
Ambos defienden la libertad de expresión.
Ambos creen en instituciones civiles y derechos individuales.
Durante décadas han trabajado juntos en seguridad, tecnología, inteligencia y defensa.
Y en momentos de crisis esa alianza se vuelve aún más visible.
El pueblo judío siempre responde
Pero hay algo que define a Israel más que cualquier alianza.
Su gente.
Cuando Israel es atacado ocurre algo extraordinario.
Reservistas dejan sus trabajos.
Estudiantes dejan sus universidades.
Médicos dejan sus hospitales.
Miles de judíos que viven en Nueva York, Londres, París o Ciudad de México buscan la forma de regresar inmediatamente.
Y al mismo tiempo ocurre algo igual de impresionante.
Miles de israelíes que estaban fuera del país cuando comenzó la guerra hacen todo lo posible por volver.
Muchos quedan atrapados en aeropuertos.
Otros cruzan varios países para encontrar un vuelo.
Algunos pasan días enteros intentando regresar.
No porque quieran escapar – ¡porque quieren regresar!
Porque quieren ayudar.
Donar sangre.
Apoyar hospitales.
Servir como reservistas.
Defender su hogar.
Porque Israel no es solo un país.
Es una familia.
Y hay algo que la historia ya ha demostrado
El pueblo judío ha enfrentado imperios, persecuciones y genocidios durante miles de años.
Y sin embargo sigue aquí.
Sigue construyendo.
Sigue viviendo.
Sigue defendiendo su hogar.
Los enemigos de Israel que quieren destruirlo glorifican la muerte.
Israel celebra la vida.
Por eso, pase lo que pase en esta guerra, hay algo que ya sabemos.
Israel no empezó este conflicto.
Pero Israel está decidido a terminarlo.
Y como ha ocurrido tantas veces en la historia
El pueblo judío seguirá de pie.
Am Israel Jai.
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