¡TEMBLOR EN LA PRENSA MUNDIAL! Ultimátum a campañas contra ISRAEL

¿Qué pensarías si te dijera que el periódico más influyente del planeta tiene exactamente hasta el 21 de julio para entregar todos sus correos, chats y documentos internos… o enfrentarse al peor juicio de su historia en la Corte Suprema de Nueva York? No es una teoría. Está pasando ahora mismo.

 

Una coalición de bufetes de abogados en representación de los propios accionistas del New York Times acaba de lanzar un ultimátum demoledor a la directiva.

La acusación es gravísima: haber convertido su redacción en un brazo de propaganda ideológica, destruyendo el valor de la empresa.

¡Prepárate, porque hoy te cuento cómo la propia maquinaria del Times podría saltar por los aires!

Todo comenzó con una investigación exclusiva del Washington Free Beacon. Los demandantes han ido directo a la yugular. No están atacando la libertad de prensa —eso sería inútil en Estados Unidos—. Están usando el derecho corporativo. Le están diciendo a la junta directiva: ‘Ustedes tenían el deber fiduciario de proteger el valor de este periódico, y lo han destrozado para empujar una agenda política’.

¿Pero qué es exactamente lo que quieren ver? Exigen acceso inmediato a los ‘libros y registros’ internos. Es decir: las minutas, las directrices editoriales y, lo más jugoso… los correos electrónicos privados donde se decide qué es noticia y qué se oculta.

La coalición de abogados acusa al periódico de promover narrativas sesgadas de manera deliberada. ¿Los puntos clave? Dos polémicas brutales que han incendiado la redacción.

Primero, su polémica cobertura sobre el conflicto entre Israel y Hamás. Los accionistas sostienen que el periódico ha manipulado activamente la información para desacreditar a Israel y apoyar a sectores políticos específicos.

Y segundo, el escándalo interno de Graham Platner, un colaborador del Times envuelto en acusaciones graves. Los demandantes aseguran que la investigación del Times fue un lavado de cara para proteger a los suyos por pura afinidad ideológica. En resumen: acusan a la directiva de tolerar un doble rasero que está hundiendo la credibilidad del periódico más famoso del mundo.

Muchos dirán: ‘Bah, al New York Times no le va a pasar nada’. ¡Error! Esto ya ha pasado antes. ¿Te suena Fox News? En 2023, tras perder casi 800 millones de dólares en el caso de las máquinas de votación Dominion, sus propios accionistas los demandaron bajo este mismo argumento: ‘Ustedes miraron a otro lado y permitieron mentiras que casi nos quiebran’.

¡La diferencia es que con el Times lo están haciendo de forma preventiva! Quieren obligarlos a destapar sus cartas antes de que el daño reputacional sea irreversible.

¡Pero ojo! El New York Times no está solo en este banquillo ético. El sesgo informativo y la parcialidad en contra de Israel tras el 7 de octubre se han convertido en una epidemia en los grandes medios.

¿Hablamos de la BBC en el Reino Unido? Cuestionada mil veces por su resistencia a llamar ‘terroristas’ a miembros de Hamás y por difundir acusaciones de ataques a hospitales sin verificar. ¿Hablamos de la CNN? Que enfrentó una rebelión interna de sus propios periodistas denunciando que las directrices editoriales de la cadena suavizaban sistemáticamente la perspectiva palestina o, por el contrario, que bloqueaban cualquier atisbo de neutralidad. Incluso medios en español como El País han sido duramente criticados por comunidades judías y analistas por la asimetría en sus portadas.

Lo que hace histórico este caso del Times es que los accionistas se cansaron de las disculpas editoriales y decidieron pegar donde más duele: en el bolsillo y en los tribunales.

La fecha límite es el 21 de julio. O el Times abre sus archivos y destapa la verdad de su redacción, o se enfrentará a un juicio histórico en Nueva York. Si caen ellos, caerá el primer dominó de una larga lista de medios.

 

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Ricardo Silva: